Por Nayara Tardo Azahares

La Habana, 15 may (PL) El 15 de mayo de 1948, Israel, apoyado política y económicamente por Estados Unidos, cometía una de las más grandes injusticias contra Palestina, conocida como la Nabka (catástrofe en árabe).

Una catástrofe que supuso el exilio de 750 mil palestinos obligados a abandonar sus hogares, sus tierras y empezar de cero.

Algunos espantados por las masacres cometidas en sus aldeas, otros, expulsados deliberadamente por las fuerzas israelíes-sionistas.

¿El objetivo? La creación de un estado de mayoría judía, Israel.

Los países árabes vecinos (Líbano, Siria, Jordania y Egipto) inconformes con esta situación le declaran la guerra al naciente Estado.

Pero estas naciones no contaban con los medios para sobreponerse a la superioridad militar israelí que ocupó en pocas semanas la mayor parte de Palestina, con excepción de la Franja de Gaza (administrada por Egipto) y Cisjordania (ocupada por el ejército jordano).

Así lo comentó a Prensa Latina el Vicesecretario General del Partido de Unidad Popular de Jordania, el refugiado palestino Issam Khawaja.

Defensor de la liberación de su pueblo, Khawaja también sufrió el exilio con solo seis años, cuando en 1967, durante la denominada Guerra de los Seis Días, tuvo que abandonar su hogar junto a su padre que por segunda ocasión revivía esta tragedia.

La capacidad militar de Israel se potenció con el respaldo estadounidense y sus territorios, ahora expandidos, ocupaban la Franja de Gaza y Cisjordania -detalló- la historia se repetía.

La sociedad palestina fue destruida por intereses imperialistas y colonialistas de manos del sionismo mundial, ratificó.

Palestina fue, hasta 1948, una región netamente árabe -explicó- sin embargo musulmanes, judíos y cristianos por siglos convivieron pacíficamente en territorio palestino.

Esto confirma que el conflicto histórico e indiscriminado del que es víctima nuestro pueblo no se debe a causas religiosas, dijo.

Khawaja aseguró que la ofensiva del Estado sionista en Palestina es una típica guerra por territorio.

Los últimos ataques en la Franja de Gaza -puntualizó- demuestran que esta ocupación es cada vez más agresiva, destructora y asesina.

En este sentido, confirmó que el apoyo de los Estados Unidos a estos grupos militares es evidente por estos días.

La decisión del gobierno norteamericano de trasladar su embajada a Jerusalén confirma que están tomando partido claro a favor de Israel.

Aun así -puntualizó- todo el sufrimiento que hemos pasado no nos va a detener, nuestras convicciones e ideales no aceptan que nos pisoteen. ‘Palestina tiene que ser liberada de punta a cabo’.

La Intifada palestina, reivindica hoy los derechos de aquellos hombres y mujeres que fueron obligados al destierro en 1948, señaló.

Y aseguró que la nueva generación ha levantado la bandera palestina y seguirá adelante aunque no tenga nada de armas.

Sin el derecho al retorno, el conflicto no terminará y no podremos hablar de paz y libertad en Palestina, ratificó.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here