La preparación de niños y adolescentes cubanos para conocer y estar en condiciones de asimilar de mejor manera los diferentes tipos de peligros, vulnerabilidades y riesgos a ellos asociados, así como la fuerza y los modernos equipos con que cuentan los Bomberos en nuestro país para enfrentar situaciones, accidentes, circunstancias peligrosas y salvar vidas, se puso de manifiesto en el 10mo. Congreso Internacional sobre desastres y la 6ta. Conferencia Internacional de Bomberos, que durante cinco días sesionaron en el Palacio de Convenciones, y que concluyeron la víspera con la presencia del general de división (r) Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.

En ambos encuentros llamó la atención de los delegados extranjeros participantes el proyecto piloto de niños y adolescentes que se realiza en las provincias de Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba, auspiciado, apoyado y asesorado por el Mined, la Unicef y el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil cubana, en un trabajo conjunto e integral.

En el mismo Palacio de las Convenciones seis alumnos de uno y otro sexo pertenecientes al círculo de interés de la Defensa Civil, de la escuela primaria Héroes de Girón, en el municipio habanero de Regla, acompañados y dirigidos por la profesora Rebeca Mercasalal Valdés, explicaron los mapas que han confeccionado sobre riesgos de desastres.

En la jornada de clausura de ambos encuentros internacionales se conoció por el inspector general del Cuerpo de Bomberos de Cuba, el Doctor en Ciencias Técnicas Alejo Arnaldo Ramírez Jomarrón, que la nación hizo en 2010 una inversión de 80 millones de dólares en equipos modernos para los bomberos.

Puso como ejemplo que más del 60 por ciento de los integrantes de los bomberos de línea —los que van en los carros— son jóvenes del Servicio Militar Activo, y que son igualmente jóvenes muchos de los que conforman la Asociación de Bomberos Voluntarios de Cuba.

Tuvo palabras de elogio para el llamado Complejo de Calor y Humo —del Centro Regional de Entrenamiento de Salvamento y Bomberos Cubano-Ruso—, donde el bombero se prepara psicológica y físicamente para enfrentar cualquier tipo de emergencia: fuga de gas, rescate y salvamento o arribo a tiempo a lugares de difícil acceso para salvar vidas, instalación completamente ecológica con calor, humo y ruido, sin daño al hombre ni al medio ambiente.

El programa de los dos encuentros internacionales incluyó la presentación de los libros Derecho y Cambio Climático, de Orlando E. Rey Santos, de la editorial Academia, de 2016, y Desafío al peligro. El oficio de ser bombero, de Roberto J. Valdés Martínez, de la Editorial Capitán San Luis, de 2017, así como el folleto encargado por la Unicef a Cuba de Buenas prácticas cubanas para la protección de niños y adolescentes en situaciones de desastres, de un colectivo de autores especializados de distintos organismos de nuestra Patria.

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