Un exdiplomático estadounidense se muestra pesimista ante el futuro diálogo para desnuclearizar Corea de Norte, por la actitud dual de Washington.

Michael Springmann ha explicado este domingo a la cadena iraní de noticias PressTV que Pyongyang ve cómo Washington endurece las sanciones contra Irán por su programa nuclear con fines pacíficos, mientras deja libre al régimen de Israel para seguir adelante con su programa de armas nucleares sin “control” ni inspecciones.

Tal como se reveló en 2016, en un correo electrónico de Colin Powell, exsecretario de Defensa de Estados Unidos, “Israel tiene 200 [ojivas nucleares], todas dirigidas a Teherán”, capital iraní.

“Corea del Norte ve lo que está pasando a Irán (…) ve cómo Irán cumple con el acuerdo nuclear y aún es blanco de crecientes sanciones (Corea del Norte), además ve a Israel sin control ni preguntas sobre sus armas nucleares de destrucción masiva”, ha señalado Springmann.

El exfuncionario del Departamento de Estado estadounidense, asignado a la jefatura de la sección de visas en la ciudad saudí de Yida entre 1987 y 1989, se refería al acuerdo nuclear sellado en 2015 entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) —EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China— más Alemania, conocidos como el Grupo 5+1.

Al recordar que el presidente de EE.UU., Donald Trump, no permaneció comprometido con lo acordado por la Administración del expresidente Barack Obama (2009-2016), el exfuncionario ha añadido que en el futuro, Washington debe considerar bases realistas.

En alusión a los diálogos en desarrollo entre Corea del Norte y Estados Unidos para conseguir la desnuclearización de la península coreana, Springmann ha opinado que ambas partes deben entender que son dos países con diferentes puntos de vista e intereses, los cuales tienen que ser reconocidos y respetados antes de llegar a cualquier acuerdo “constructivo” para el desarme nuclear.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, se reunió el viernes con Kim Yong-chol, el brazo derecho del líder norcoreano, Kim Jong-un, y calificó de “positiva” la cita. Pyongyang, no obstante, acusó a  Washington de tener una actitud “gansteril” en los diálogos.

La cita del viernes se realizó en el tercer viaje de Pompeo a Pyongyang desde abril y la primera tras el histórico encuentro mantenido el pasado 12 de junio entre Trump y Kim en Singapur. Ambas partes estaban satisfechas con los resultados. Se acordó entonces un vago compromiso de Corea del Norte con la desnuclearización completa de la península, sin fijar un calendario ni proceso de inspección.

En cualquier caso, persisten las incógnitas respecto al destino del pacto alcanzado por Kim y Trump, puesto que en casi un año y medio de mandato el inquilino de la Casa Blanca ha dado la espalda a numerosos acuerdos internacionales, creando un clima de desconfianza a su alrededor y entre sus aliados.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.