Hace tiempo que en los Balcanes suenan de nuevo los tambores de la guerra, pero en los últimos días más que nunca, según el sitio de noticias ruso Vzgliad (*).

Se trataría de un conflicto internacional, y más precisamente de una nueva guerra para Kosovo con la participación de las fuerzas estadounidenses, que podría llevar a una nueva división de Serbia. Belgrado es consciente de ello y se está preparando para el choque.

El período de 1.930 días durante el cual los albanesas de Kosovo debían crear municipios autónomos de las comunidades serbias en el norte del territorio ha expirado. Era la única condición acordada para continuar las negociaciones entre Belgrado y Pristina, aunque estaba claro que los albaneses no harían nada, y todos estaban ya preparados. Sin embargo, la situación ha dado un giro realmente peligroso.

En vísperas de la expiración del ultimátum comenzaron a circular rumores sobre una posible escalada de violencia en el norte de Kosovo, que llegó incluso a la reanudación de todas las actividades militares. Por ejemplo, un periódico de Belgrado informó que Moscú supuestamente transmitió información a Belgrado indicando que los albaneses estaban planeando atacar enclaves serbios con el ejército de Kosovo en formación para replicar los acontecimientos de 2004.

Algunos afirman que la operación militar albanesa también incluiría la ocupación de partes del sur de Serbia reclamada por Pristina bajo la cobertura de la Fuerza de la OTAN en Kosovo (KFOR) y que se llamaría “Golden Sand”. Después las iglesias kosovares tocaron a rebato y la milicia se puso en funcionamiento.

El Presidente serbio Alexandar Vucic convocó urgentemente al Consejo de Seguridad en Belgrado, tras lo cual se dirigió a los serbios y al pueblo del norte de Kosovo en particular. Hizo un llamamiento a la calma y pidió que no reaccionen ante las provocaciones, al tiempo que subrayó que la seguridad de todos los serbios era una prioridad. Según Vucic, todo el mundo quiere la paz, pero “gente mala” organiza provocaciones por orden de los servicios de inteligencia extranjeros.

La KFOR ha estado activa en el norte de Kosovo organizando importantes maniobras. El momento era muy inoportuno, especialmente porque los ejercicios incluían una proyección masiva de batallones polacos y estadounidenses en las zonas críticas de las regiones serbias. Y cuando la columna de tanques de infantería de marina estadounidense se dirigió al norte desde Mitrovica, el nerviosismo se convirtió en un conflicto abierto.

Por la mañana los estadounidenses alcanzaron su objetivo: la mayor presa de la región de Gazivode que suministra electricidad a la mitad de Kosovo y el sur de Serbia. Se trata de un lugar estratégico crucial en la zona serbia, por lo que las unidades serbias encargadas de su protección bloquearon todas las carreteras de acceso con púas antitanque y tomaron posiciones, mientras esperaban a la infantería de marina. Pronto, helicópteros americanos aparecieron sobre el lago. Durante unas horas, la situación estuvo al borde de una gran guerra.

Mientras tanto, el batallón polaco se coló en la aldea de Valac para ocupar -sin resistencia- el puesto de distribución de energía directamente conectado con Gazivode.

Es vergonzoso llamar ejercicios a algo así: claramente son una provocación militar, concluye el periódico ruso.

(*) https://vz.ru/world/2018/8/9/936221.html

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