El miércoles un hombre blanco fue detenido después de que orinara sobre una niña negra de cinco años en una calle de Grand Rapids, al oeste de Michigan, al tiempo que le gritaba insultos racistas.

La niña jugaba en un callejón cerca de su casa con sus hermanos de siete y cinco años de edad, cuando el racista se les acercó, llamó a la niña y orinó sobre ella. Los padres llamaron a la policía para informar del incidente y los niños dieron una descripción física del agresor.

La policía le detuvo por la noche y le trasladó a la cárcel del condado de Kent. El fiscal y la policía se negaron a identificarle públicamente, pero un capitán informó que se trata de David Allen Dean, de 60 años de edad, un delincuente con antecedentes por agresión sexual.

A los niños involucrados se les ha tenido que dar terapia psicológica.

Según la revista Newsweek los crímenes racistas de acoso que involucran orina y otras fluidos corporales ocurren regularmente a lo largo de Estados Unidos (*).

En octubre del año pasado Brianna Brochu, una estudiante universitaria blanca de Hartford, fue acusada de hostigar a su compañera negra, Chennel “Jazzy” Rowe, de lo que alardeaba en las redes sociales, diciendo que lo hacía para obligarla a traladarse de habitación.

Escribía en las redes sociales: “¡Finalmente lo logré!, ¡Me deshice de mi compañera de habitación! Después de un mes y medio de escupir en su aceite de coco, poner almejas mohosas en sus lociones… poner sus cepillos de dientes en lugares donde el sol no brilla y mucho más, puedo despedirme de la Barbie jamaicana”.

La fiscal Gail Hardy cerró los ojos y negó que fuera un caso de racismo. No había pruebas para respaldar que la racista intimidara y acosara a su compañera por su raza o etnia. No obstante, aunque por otros delitos, en marzo la condenaron por “violar la paz”.

Otro caso: a principios de este año, una investigación detalló una cadena de agresiones racistas en el Departamento del Agua de Chicago, donde los trabajadores negros habían denunciado en numeras ocasiones a un químico que trabajaba en la misma planta.

El químico fue acusado de poner copias de la obra “Mein Kampf” de Hitler en los escritorios de los trabajadores negros y en 2009 de orinar en una taza de café utilizada por un compañero de trabajo negro.

El racismo, pues, no es más que uno de los variados rostros del fascismo.

(*) https://www.newsweek.com/white-man-accused-urinating-black-child-1087379

1 COMENTARIO

  1. El hombre de esta “hazaña” es el reflejo de la verdadera personalidad de los “blancos” alineados con la derecha… (sinónimo de depredadores, asesinos).

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