Borroka garaia da!

Las palabras y frases son saetas. Cuando se rompe la relación entre significante y significado se pueden convertir en grilletes. La semántica queda esparcida en el lodo, bien porque se les ha robado el significado a las palabras, o bien por se ha cambiado su envoltorio significante.

En la historia de los oprimidos y oprimidas esto ha ocurrido reiteradamente, en razón de que suelen ser otras intenciones las que se apropian de las palabras, frases y recuerdos escribiendo su memoria, no llamando a las cosas por su nombre y exactamente con el mismo.

Las frases se tienen que desenvolver hasta su final. Cortar una frase por la mitad tiene el peligro de cambiarle el significado e incluso de darle la vuelta en dirección contraria.

Periko Solabarria nunca habló de entrar en el barro y ensuciarte porque sí. Si te metes en el barro te llenas de mierda. El llenarte de mierda en principio no tiene ningún mérito. Al contrario, si te revuelcas en el barro puede llegar a ser algo un poco sucio.

Lo que Periko afirmaba literalmente es que: “Hay que pisar mas barro y menos moqueta, ya que en el barro se deja huella” . ¿A qué se refería?. Desde luego no se puede saber su significado si se extirpa la moqueta y la huella.

Lo que Periko hacía es una analogía del pisar barro con la lucha de calle, de barrio, de gaztetxe, de fábrica, de instituto, en definitiva, de la lucha del movimiento popular y obrero, y su militancia anónima. Periko era conocedor de que el árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo, de esa militancia, de esas luchas. Un árbol necesita un anclaje firme en el suelo si quiere mantenerse en pie frente a los vientos y las tormentas. Aunque las raíces sean la parte menos visible del árbol, dado que están en el interior del suelo, forman una red tanto o mas frondosa como la estructura de las ramas en el exterior. De hecho en muchos árboles, las raíces presentan a menudo mayor extensión que la copa de los mismos.

Galeano en su mar de fueguitos ya decía que hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende. Y es que no se puede confundir la grandeza con “lo grandote”. Porque hay una multitud de fuerzas de cambio que no ocupan los primeros planos en los medios de comunicación, pero que están haciendo mucho, muchísimo, para que el mundo cambie. Eso es precisamente la huella a la que se refería Periko. La dejada en el barro por el pueblo trabajador.

Periko también hacía analogía de la moqueta. Evidentemente se refería a las instituciones burguesas. A los despachos, a “los arriba”. A los grandes políticos, académicos que se creen saber todo y en realidad no saben demasiado, porque sino ya hubieran aprendido.

Periko Solabarria también pasó a veces por ese lugar, por las instituciones, dejando la huella del barro en alfombras y moquetas. Algo muy diferente a que desde las moquetas se eche mierda contra la gente que está en el barro. Y la única marca dejada sea la de las porras en cuerpos jóvenes no corrompidos por partidismos, estrategias electorales, o estructuras gregarias de poder adulto y de autoridad que aplastan voluntades y que coaccionan la imaginación mediante el corporativismo malsano, la jerarquización de la opinión (porque lo dijo Pérez, que estuvo en Mallorca, eso es lo que debe de ser, aunque sea una auténtica incoherencia o macro-chorrada), o con el intento de sumisión de concepciones colectivas intentando reducir todo a una masa opaca y gris. Pasiva y dependiente.

O liberas o anulas.

Estar en las profundidades del pueblo trabajador más castigado y marginal, el principio de una linea política ascendente sin la cual jamás ganaremos el corazón de este pueblo para algo que merezca la pena es estar en el barro para dejar huella. Por eso las primeras que salieron en defensa de Maravillas fueron las luchas de los desahuciados y desahuciadas así como los y las emigrantes. Las asambleas populares no son una tarta con porciones, sectores y secretarios generales sino un grupo diverso de camaradas que llegan a consensos.

En el barro ha quedado marcado ya el acto de desobediencia popular juvenil empujando las puertas cerradas por la ignorancia, la burocracia y el interés capitalista. En el barro ha quedado marcado ya Josefina Lamberto abrazándose con la juventud. La misma que Periko amaba. Eso es el barro. Lo que arde la vida con tanta pasión que no se puede mirar sin parpadear, y quien se acerca se enciende. Eso no es replegarse. Eso es el pueblo trabajador y su juventud avanzando con paso firme.

Replegarse es encerrarse en la mentira, buscar justificaciones donde no las hay, enredar. Ese es el fuego bobo, que no alumbra ni quema. Okupar un gaztetxe, dar forma al movimiento juvenil, crear un centro neurálgico de poder popular, crear vida de barrio, no es un delito ni va en contra de absolutamente nada que no sea la ignorancia, la burocracia y el interés capitalista. Atacarlo, desalojarlo, pegar de hostias a la juventud obrera, malmeter o querer cooptarlo no es salirse de la zona de confort. Es pasar por la moqueta sin dejar la huella del barro.

“Era un gaztetxe participativo, independiente de todo poder y autónomo, plural, educativo, solidario y de voluntarios/as muy arraigado en el barrio obrero de Rekaldeberri. Hoy está en ruinas demolido, abandonado a golpe de estado. El gaztetxe, símbolo del movimiento okupa. Militantes generosos este grupo de solidarios. Somos Kukutza y resistimos por los tejados sentados numantínamente. Llegó hasta nosotros con armas la ertzantza armada hasta los dientes y recuerdo que no nos movimos. Y estas jóvenes sentadas les decían a la policía de pie apuntándonos con el arma: Vosotros estáis por dinero nosotras estamos por placer. Toda una lección. Somos el amanecer en un día de la solidaridad, somos la memoria antifascista, somos el pueblo que escribe su propia historia, somos Tupac Amaru rompiendo las cadenas !! Somos los sueños. Somos las que defendemos los sueños. Somos los que luchamos por los sueños. Somos Kukutza. Somos Kukutza y no nos rendimos.”
Periko Solabarria, 14 de Marzo 2014

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.