Nuria Barbosa León

El tema de la unidad de acción dentro del movimiento sindical será defendido por la delegación que representa a la Federación Sindical Mundial (FSM) en la 19ª Reunión Regional Americana de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a celebrarse en Panamá del 2 al 5 de octubre próximo, bajo el lema: Preparando el futuro del trabajo que queremos en las Américas a través del diálogo social.

La FSM nació el 3 de octubre de 1945, sigue la línea de las organizaciones sindicales clasistas que han luchado contra el capitalismo y el imperialismo y por una sociedad más justa y sin explotación. Cuenta con 80 millones de miembros de 120 países y en cada continente existe una oficina regional y la de América Latina radica en La Habana.

El evento a desarrollarse en la Ciudad de Panamá tiene como ejes temáticos: Políticas de desarrollo sostenible, productivo para un crecimiento sostenido e inclusivo con más y mejores empleos decentes; Políticas para promover la transición de la economía informal a la formal, responder al cambio tecnológico acelerado y a las diversas formas de empleo; Medidas y políticas para fortalecer y rediseñar las instituciones del mundo del trabajo, incluyendo la seguridad social, y lograr el pleno respeto de los derechos sindicales y laborales; y La economía digital y las habilidades y competencias laborales.

La participación de la FSM en la reunión reconoce la instalación de este espacio de diálogo lo cual refuerza el principio de organización de la izquierda en la lucha contra la ofensiva del capital hacia el trabajo, la flexibilización salarial y laboral, la exclusión de las actividades sindicales en la necesidad de una unidad de acción desde lo sectorial a lo ramal, de lo nacional a lo regional, sin ser sectarios, según aseguró a los medios de prensa nacionales el Secretario General, Ernesto Freire Casañas.

Este líder sindical manifestó su inquietud ante un escenario complejo a nivel mundial y ejemplificó con datos publicados en el Informe General de la OIT en el 2014, el cual señala que más de la mitad de los trabajadores del mundo en los países subdesarrollados (unos 1500 millones de personas), se encuentran en situación laboral vulnerable, con menos posibilidades de acceder a modalidades de trabajo formales.

Esto impide contar con protección social, como sistemas de pensiones o salud, o tener ingresos regulares y tienden a encontrarse atrapados en un círculo vicioso de ocupaciones de baja productividad, malas remuneraciones y capacidad limitada para invertir en la salud y la educación de sus familias, lo que a su vez perjudica el desarrollo general y las perspectivas de crecimiento, no sólo de ellos mismos sino de las generaciones futuras.

Ante el agravamiento de esta situación con políticas neoliberales, Freire Casañas expuso: «En este escenario, nos corresponde, como movimiento sindical en articulación con los movimientos sociales y populares, recuperar la iniciativa en la construcción de la unidad de acción con posición clasista y de resuelto enfrentamiento al capitalismo y al neoliberalismo. Hablamos de una unidad de acción con concepciones antimperialistas, defensora de la soberanía de nuestros países, que consiga un programa que proteja a la clase trabajadora y su familia, despojada de toda acción sectaria y excluyente, desde lo sectorial o ramal, nacional y regional, donde la formación, la capacitación, la educación política e ideológica no puede ser sólo de los líderes, tiene que ser de nuestros pueblos porque es un arma insustituible para lograr tal propósito».

Por tanto, además de participar en las sesiones del evento de la OIT, realizarán un foro internacional popular con las diferentes organizaciones sindicales del continente relacionado con la seguridad social, pública, universal y solidaria, que sesionará el 3 de octubre para recordar el Día de Acción Internacional de la FSM y celebrarán el 73 aniversario de la organización.

Igualmente desarrollarán una movilización en las calles de la capital panameña exigiendo garantías para los trabajadores latinoamericanos con seguridad social y atención médica para todos. Ello servirá para apoyar las huelgas realizadas en los últimos meses en países como Costa Rica, Argentina, Brasil y Perú en contra de reformas neoliberales, medidas antidemocráticas y de corrupción.

Para él, la construcción de la unidad entre las organizaciones y sindicatos, constituye la tarea de primer orden en la actualidad para enfrentar la arremetida del capital internacional y por tanto conceptualizó al sectarismo como trabajar sin descanso y sin consideraciones de amor propio en el reagrupamiento de las diversas centrales obreras.

«No ser sectarios es no olvidar cuando los trabajadores se han unido, las diferencias existen todavía y no desaparecen con una ligera brisa. Es actuar en forma que el comunista, el socialista, el musulmán, el no creyente se sientan en plena fraternidad, sin que ni uno ni el otro imponga su ley para llevar a cabo la acción, basándose en que puede servir a la unidad», aseveró.

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