Herri Gorri: Día de la mujer trabajadora

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Este 8 de Marzo de 2019, nos posicionamos abierta e inequívocamente a favor de una Huelga Feminista en la que nosotras las mujeres trabajadoras asumamos el protagonismo fundamental en la denuncia del capitalismo y del patriarcado como estructura que nos explota y oprime como clase trabajadora y como mujeres.

Una HUELGA FEMINISTA porque en el día de la mujer trabajadora, deben ser priorizadas las reivindicaciones que de manera más específica nos afectan como mujeres proletarias, oprimidas como clase y como mujeres, siendo una opresión adicional.

Consideramos que el feminismo es un campo de lucha de clases en el que las posiciones burguesas y pequeño-burguesas deben ser combatidas política e ideológicamente y nosotras, como comunistas, debemos ejercer de vanguardia política en su seno, explicando la realidad: capitalismo y patriarcado son las caras de una misma moneda de explotación y opresión y su única alternativa es el Socialismo, como sociedad en la que pueden ser superadas todas las opresiones.

Nos posicionamos por un feminismo de clase revolucionario en el que mujeres y hombres avancen hacia el socialismo, pero en este contexto y coyuntura consideramos que la opresión patriarcal que sufrimos las mujeres trabajadoras como clase, debe ser visibilizada este 8 de Marzo asumiendo nosotras el protagonismo de esta jornada, incluso bajo consignas y planteamientos mayoritariamente burgueses y pequeñoburgueses que deberemos combatir y desenmascarar como comunistas, porque esa es nuestra función.

Nos encontramos en un contexto en el que la contraofensiva de capital sobre la clase trabajadora en su conjunto, ha sido acompañada de una contraofensiva reaccionaria en lo político e ideológico, con la que se quieren acabar con los derechos y libertades logrados por la lucha feminista en las últimas décadas de lucha. El nacional-catolicismo, junto a otros integrismos religiosos, no sólo niegan la emancipación total de la mujer trabajadora, sino que nos quieren hacer volver a tiempos oscuros de mayor opresión patriarcal, donde ni el derecho a disponer libremente de nuestro cuerpo, de realizarnos como personas libres e iguales junto a los hombres o tener voz propia sean realidad.

Jueces que definen una violación como “jolgorio”, empresas que se lucran con vientres de alquiler de mujeres proletarias, partidos políticos que quieren negar el derecho al aborto libre, gratuito y en condiciones dignas, mujeres que a igual trabajo cobran menores salarios que los hombres, trabajo reproductivo y de cuidados estructuralmente ligado a las mujeres, cosificación sexual de las mujeres -e incluso niñas- como reclamo publicitario o pilar de la lucrativa industria de la prostitución o el papel que los mass media y las redes sociales cumplen en el sostenimiento cultural e ideológico del patriarcado.

Una HUELGA FEMINISTA para afirmarnos como proletarias y mujeres y organizarnos como clase, frente a las mujeres que aspiran a convertirse en empresarias explotadoras o las que conciben el problema del patriarcado como una lucha entre mujeres y hombres, porque la realidad, ha sido, es y será un conflicto entre opresores y opresoras y oprimidos y oprimidas.

Ante esta HUELGA FEMINISTA realizamos un llamamiento para que nuestros camaradas y compañeros, nos cedan el protagonismo en nuestro día y que el 9 de marzo, sigamos la lucha codo con codo hacia la superación del capitalismo y el patriarcado. Técnicamente, el 8 de Marzo no podrá ser una huelga en el sentido de paralizar la actividad económica -lamentablemente- pero si debe serlo desde la perspectiva de visibilizar y ayudar a una toma de conciencia de la opresión de la mujer trabajadora.

Consideramos un error político fundamental los intentos por parte de algunas organizaciones de centrar unidimensionalmente el análisis del patriarcado como una mera derivación de la lucha de clases, sin analizar las implicaciones culturales e ideológicas de la hegemonía del patriarcado que, para mayor vergüenza, incluso hace pie en organizaciones de izquierdas y movimientos sociales, priorizándose la militancia de los hombres y siendo mantenidas actitudes paternalistas respecto a la militancia de las mujeres. Estas actitudes, por mucho que se amparen en un supuesto “feminismo de clase”, lo que hacen es reforzar la hegemonía del feminismo burgués y pequeño-burgués en lugar de combatirlo en el seno del propio movimiento feminista.

El marxismo-leninismo tiene un déficit teórico respecto al análisis del patriarcado como estructura de opresión sobre las mujeres proletarias. Es algo que debemos reconocer y superar y no refugiarnos en las consignas, el ultraizquierdismo y en exigirnos a las mujeres proletarias un listón más alto en conciencia de clase que a los hombres proletarios, sometidos igualmente a la ideología dominante patriarcal y capitalista.

POR EL SOCIALISMO!!

POR NUESTRA EMANCIPACIÓN COMO MUJERES TRABAJADORAS!!

DERRIBEMOS EL CAPITALISMO Y EL PATRIARCADO!!

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