Una corte estadounidense rebaja pena de tres excontratistas de la empresa militar Blackwater, responsable de una masacre de más de diez civiles iraquíes en 2007.

En un dictamen emitido el pasado viernes, el juez Royce C. Lamberth, de la Corte del Distrito de Columbia, en Washington (la capital de EE.UU.) ha reducido la pena de cárcel de los exagentes de Blackwater identificados como Paul A. Slough y Evan S. Liberty y Dustin L. Heard a 15, 14 y 12 años y siete meses, respectivamente.

Estos excontratistas fueron acusados de matar a 14 civiles iraquíes y herir a otros 18 durante los disparos que efectuaron en septiembre de 2007 contra transeúntes en la plaza Nisour del centro de Bagdad (capital de Irak) mientras trabajaban para la empresa de seguridad privada Blackwater.

Durante la audiencia, el juez lamentó las “acciones imprudentes” de los exguardias y les responsabilizó de los ataques brutales contra civiles iraquíes en Nisour, no obstante, elogió a los asesinos como “buenos jóvenes”.

La nueva sentencia fue anunciada a pesar de que los tres fueron declarados culpables en 2015 de homicidio involuntario e intento de homicidio, así como de uso de una ametralladora para llevar a cabo una atrocidad. Cada uno de ellos fue condenado en aquel entonces a 30 años de prisión por homicidio.

El pasado mes de mayo, un informe publicado por el diario The New York Times reveló que el presidente de EE.UU., Donald Trump, planea indultar a soldados estadounidenses condenados o acusados de crímenes de guerra, entre ellas, los excontratistas de la firma Blackwater, acusada de secundar la matanza de decenas de iraquíes desarmados en 2007.

Blackwater (conocida ahora como Academi) recibió cientos de millones de dólares en contratos con el Gobierno de Washington durante las guerras en Irak y Afganistán, como fuerza de apoyo a las tropas norteamericanas. La empresa, que tiene una pésima reputación, se ha ido hundiendo en escándalos por perpetrar crímenes de guerra.

En 2003, en una violación flagrante del derecho internacional, EE.UU. lideró la invasión a Irak con el fin de derrocar al régimen de Sadam Husein (1979-2003), so pretexto, particularmente, de que contaba con armas de destrucción masiva, algo que nunca se confirmó.

Más de un millón de iraquíes murieron como consecuencia de la invasión occidental y la posterior ocupación del país, conforme a cifras divulgadas por un grupo de investigadores de EE.UU., Irak y Canadá.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.