No tan rápido, ni tan sencillo.

63

Las elecciones en Hong Kong han sido todo un espectáculo de cómo se manipulan unos resultados. Todos los medios de propaganda de la burguesía -incluso los mal llamados «alternativos»- han repetido como un mantra la misma consigna: «los partidos pro-democráticos arrasan». Y se han centrado en quién ha ganado en los distritos y quién ha perdido. Pero no todo es tan sencillo.

Lo cierto es que esos partidos, que voy a denominar anti-chinos, han ganado la práctica totalidad de los distritos (algo así como concejales, aunque casi sin apenas potestad alguna) y se posicionan un poco mejor de cara a la elección del Consejo Legislativo el año que viene y de cara a quién presidirá la Región Administrativa Especial. Pero lo cierto es que lo han hecho por muy escaso margen de votos, dándose el caso de que en bastantes distritos han ganado por diferencias inferiores a los mil votos y en algunos incluso por menos de cien. Y el enrevesado sistema electoral les ha beneficiado claramente, como veréis.

Los resultados, fríos, son los siguientes:
–  Alianza Democrática para el Mejoramiento y el Progreso de Hong Kong, 21 asientos, 492.042 votos. Este partido es pro-chino. Ha sufrido una pérdida del 4’61% de porcentaje hasta quedarse en el 16’78% del total de votantes.
Partido Democrático, 91 asientos, 362.275 votos. Anti-chino. Ha perdido el 1’20%, quedándose en el 12’90%.
Partido Cívico, 32 asientos, 141.713 votos. Anti-chino. Ha ganado el 1’21%, situándose en el 4’83%.
Federación de Sindicatos de Hong Kong, 5 asientos, 128.796 votos. Pro-chino. Ha perdido el 1’72%, quedándose en el 4’61%.
Neo Demócratas, 19 asientos, 87.923 votos. Anti-chino. Ha ganado el 0’08% situándose en el 3%.
Nuevo Partido del Pueblo, ningún asiento, 79.975 votos. Pro-chino. Ha perdido el 2’51%, quedándose en el 2’73%
Asociación de Hong Kong para la Democracia y los Medios de Vida del Pueblo, 19 asientos, 77.099 votos. Anti-chino. Ha perdido el 1’19% situándose en el 2’63%.
Alianza de Empresas y Profesionales para Hong Kong, 3 asientos, 66.504 votos. Pro-chino. Ha ganado el 0’37% situándose en el 2’27%.
Partido Laborista, 7 asientos, 28.036 votos. Anti-chino. Ha perdido el 0’60% sitiándose en el 0’96% del total de votantes.

Hay más partidos, con cifras inferiores: Marcha Comunitaria, 5 asientos; Red Comunitaria Tuen Mun, 4 asientos; Alianza Democrática Tai Po, 4 asientos; Conexión de Ten Shui Wai, 3 asientos, Pasión Cívica, 2 asientos; Poder Constructivo de Tsz Wan Shan, 2 asientos, etc, así hasta otros 23 partidillos más  del campo anti-chino y otros 6 del campo pro-chino con dos y un asiento hasta hacer el total de los 452 que se han elegido. Hay que hacer notar que los candidatos independientes de uno y otro bando han logrado casi un millón de votos (609.261 los anti-chinos y 380.529 los pro-chinos).

Este es el panorama, por lo que no hay que ir tan rápido con la «derrota» de Beijing ni hacer «explicaciones» tan sencillas. Es obvio que los anti-chinos, mal llamados «pro-democráticos» han ganado de forma aplastante en asientos, pero la diferencia de votos no es tan grande. En total, y redondeando, los anti-chinos han logrado 1’6 millones de votos mientras que los pro-chinos han conseguido 1’2 millones.

Y hay que tener en cuenta otras dos cosas:
– En el actual Consejo Legislativo los anti-chinos tienen el 56% de los escaños (de ahí todo lo que se está viendo con las manifestaciones y legislaciones) por lo que aunque se aumente su número en el 2020 la situación de la RAE no cambiará en exceso. Sobre todo porque sigue vigente el acuerdo de cesión firmado en 1997 entre Gran Bretaña y China por el que el 50% de los escaños del parlamento son para las mafias económicas y financieras.
– Las funciones del consejo de distrito son muy limitadas y circunscritas a las condiciones de vida, como el transporte o la vivienda. Va a ser interesante ver ahora cómo estos partidos comienzan a preocuparse por cuestiones como la vivienda, por ejemplo. Un sector que únicamente ha contado con el apoyo del gobierno de Beijing y que lleva varios años inactivo en lo que respecta a la vivienda pública y con una especulación rampante.

Los EEUU y sus vasallos se han frotado las manos con los resultados, ahora tienen mayor «justificación» para presionar a China. Pero HK ya no es lo que era a nivel económico, ni mundial ni a nivel del PIB chino. Y China tiene preparadas alternativas claras a esta ciudad y lo que representa para el capitalismo.

Sí hay que hacer una aclaración: los votantes lo han hecho más en términos de identidad que de otro tipo, por eso hablo de pro y anti chinos. Esto vale para otros sitios como Bolivia, donde se votó pro y anti indígena, o Catalunya, donde la cosa es pro y anti España. Y esto nos lleva a un debate sobre la identidad, que no se quiere abordar desde la pretendida «izquierda» afirmando que lo que hay que priorizar es la cuestión social (vuelvo, por ejemplo, a Catalunya). En estas elecciones en HK la cuestión social no ha tenido la menor influencia ni el menor interés primando la identidad, pro y anti China. Así que a lo mejor esta es una cuestión de la que hay que tomar nota, que, por cierto, no deja de ser la que han resaltado los medios de propaganda occidentales.

El Lince

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.