Por fin llega el ‘terrorismo prorruso’ que tanto echábamos en falta

En los tiempos más duros de la islamalgama, un delincuente común, Mohamed Merah, se convirtió en informante de los servicios de inteligencia franceses que, a su vez, lo convirtieron en un terrorista islamista de ocasión, al estilo de los chivos expiatorios de los atentados de Atocha.