
El vicepresidente de EE.UU., James D. Vance, se encontró con cientos de manifestantes proucranianos mientras visitaba con su familia un complejo de esquí en el estado de Vermont. Cuando el político y sus familiares se dirigían al estacionamiento de Sugarbush Resort, un grupo los recibió con carteles que calificaban a Vance de «vergüenza nacional», así como lo acusaron de ser un «traidor» y los alentaron a «ir a esquiar a Rusia».





