Tres bombarderos estratégicos B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizaron este lunes en la Base Aérea de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en Gloucestershire, Reino Unido, luego de que el primer ministro británico, Keir Starmer, autorizara el uso de dicha instalación militar y de otras bases del país por Washington para operaciones con un "fin defensivo específico y limitado" contra Irán.