
El Gobierno de Cuba condenó «en los términos más enérgicos» la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y reiteró su «absoluto respaldo y solidaridad» a la «hermana República Bolivariana y su Gobierno», según una declaración difundida por la Cancillería en La Habana.
La nota oficial califica la intervención de Washington de una «cobarde agresión» y un «acto criminal» en violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU.
Según el Gobierno cubano, la operación constituye una «peligrosa escalada de la campaña de guerra» sostenida durante años contra Venezuela e intensificada desde hace meses con el «despliegue naval agresivo» en el sur del Caribe, «bajo pretextos mendaces y acusaciones infundadas«.
Asimismo, advierte de que la llamada Zona de Paz, proclamada por Celac en 2014, se encuentra atacada y pide una reacción de la comunidad internacional frente a lo que describe como «terrorismo de Estado» que «pretende imponer una nueva doctrina de dominación del imperialismo estadounidense en el mundo y en América Latina y el Caribe, en particular».
Instando a la alerta de todas las naciones de la región ante la amenaza, resalta su «firme e inclaudicable» determinación a luchar.
«Por esa nación hermana y por su pueblo, estamos dispuestos a dar, como por Cuba, hasta nuestra propia sangre«, se acentúa.
La Habana reclama la «inmediata liberación» del presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, y su esposa, Cilia Flores, secuestrados en la acción militar de este sábado, que describe como «descarnada agresión imperialista y fascista«.





