
Si lo que dicen los medios de desinformación occidentales, cuando afirman que la mayoría de la población venezolana está en contra del «régimen de Maduro», fuese verdad, deberían apuntar ahora que la mayor parte de los asesinados pertenecían a la oposición…
Al menos 40 personas, entre civiles y militares, murieron en el ataque perpetrado la madrugada del sábado en Venezuela por las fuerzas estadounidenses, según un alto funcionario venezolano citado por The New York Times.
El medio precisa que el bombardeo, que derivó en la captura del presidente del país, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, impactó en un edificio residencial en la ciudad de Catia La Mar, en el estado La Guaira, matando a una anciana de 80 años y dejando a familias sin vivienda.

Hasta el momento, el Gobierno del país suramericano no ha dado a conocer un balance oficial de heridos ni de muertos, si bien la vicepresidenta Delcy Rodríguez, designada por el Tribunal Supremo de Justicia como presidenta interina, confirmó que hubo víctimas mortales entre soldados y civiles durante la agresión.
En una entrevista con New York Post, el mandatario de EE.UU., Donald Trump, dijo que «muchos cubanos» que «estaban protegiendo a Maduro» fallecieron durante la operación, que involucró a más de 150 aeronaves militares.
- EE.UU. llevó a cabo este sábado un ataque «a gran escala» en territorio venezolano, que afectó, según el Gobierno del país suramericano, a la capital, Caracas, y a los estados de Miranda, La Guaira y Aragua.
- Caracas tildó la operación de «gravísima agresión militar» y advirtió que su objetivo es «apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales» y «quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
- El Gobierno venezolano tachó la captura de Maduro y de Flores de «secuestro» y exigió su liberación.
- Ambos fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a espera de juicio por «conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos«.






Pero como eran los «guardaespaldas cubanos» de Maduro, no importan.
Daños colaterales dicen los yanquis.