
Desde su cuenta en Telegram, Gil informó sobre las conversaciones sostenidas con varios homólogos que condenaron los ataques y expresaron su compromiso con la soberanía y el derecho internacional.
La ministra de Asuntos Exteriores de Liberia, Sara Beysolow Nyanti, transmitió un mensaje contundente de solidaridad y anunció que, en su condición de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, su país exigirá acciones y condenas contra los ataques ilegales contra Venezuela.
El canciller de Burkina Faso, Karamoko Jean Marie Traoré, expresó su firme respaldo y rechazo a la violación de la soberanía venezolana, al destacar que el acto contraviene los principios de la Carta de la ONU y vulnera la condición de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Por su parte, el ministro sudafricano de Relaciones Internacionales, Ronald Lamola, condenó de forma rotunda los ataques unilaterales y criminales de Estados Unidos, mientras que su homóloga namibia, Selma Ashipala-Musavy, informó que la presidenta Netumbo Nandi-Ndaitwah rechaza categóricamente el ataque “criminal, vil e ilegal” contra el pueblo venezolano.
Asimismo, la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, transmitió la solidaridad del gobierno y pueblo colombianos, y anunció que, como miembro del Consejo de Seguridad, Colombia solicitó una reunión de emergencia para detener los ataques contra la soberanía territorial y política de Venezuela.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, manifestó su enérgica condena ante lo que calificó como “inaudito acto de agresión militar criminal” y reiteró las expresiones de solidaridad de su país.
En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Belarús, Maksim Ryzhenkov, calificó la agresión de “criminal, ilegal e imperialista” y transmitió el mensaje de solidaridad del presidente Aleksandr Lukashenko con la “Patria de Simón Bolívar, cuna de libertadores y revolucionarios, hijos e hijas del Comandante Hugo Chávez”.
Esta madrugada el Gobierno venezolano denunció el ataque a sitios militares y civiles y acusó a Washington de una flagrante violación del Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez señaló que se desconoce el paradero del jefe de Estado constitucional, Nicolás Maduro, y exigió pruebas de vida del mandatario y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores.

