“Se trata de una clara muestra de la política imperial e intervencionista del actual gobierno norteamericano que encabeza Donald Trump”, precisa Clate en un comunicado al cual tuvo acceso Prensa Latina.
Ese ataque a la soberanía venezolana –agrega Clate- constituye una violación flagrante del espíritu de creación de las Naciones Unidas que en sus artículos 1 y 2 expresan como fines principales “mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz”.
Demuestra, además, que “el objetivo de la potencia imperial en nuestro continente no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación”.
Clate y su centenar de organizaciones miembros en 20 países de América Latina y el Caribe exige el respeto irrestricto del Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas y se declara estado de alerta y movilización para acompañar al pueblo hermano de Venezuela
Por su lado, la CTA-A rechazó y denunció la agresión militar contra el territorio, el gobierno y el pueblo venezolano.
“Esta agresión amenaza la paz y estabilidad de América Latina y el Caribe. Además, constituye un punto de inflexión a partir del cual cualquier país de América Latina puede ser víctima del intervencionismo militar de Estados Unidos”, enfatiza una declaración rubricada por su secretario general Hugo Godoy.
Eso retrotrae a la época en que la potencia del Norte se arrogaba la potestad de invadir para imponer gobiernos títeres, serviles a sus intereses, advierte.
La CTA-A insiste en que “Latinoamérica es un territorio de paz, y las organizaciones libres del pueblo debemos defenderla”, y llama “a todos los sectores a repudiar este ataque contra el pueblo y el gobierno de Venezuela, que reinstala en América Latina un factor de desestabilización de las democracias”.
Esa federación sindical convocó a una rueda de prensa para este lunes en la que participarán líderes de movimientos políticos, sindicales, sociales y defensores de los derechos humanos para repudiar la agresión, y convocó a una manifestación pública.


