
El representante permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, denunció este lunes que el «ataque armado ilegítimo» perpetrado el fin de semana contra el territorio venezolano por parte de EE.UU., es «carente de justificación jurídica».
El diplomático venezolano, que intervino durante la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU convocada por la agresión de EE.UU. contra Venezuela y el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, señaló que el pasado 3 de enero de 2026 se ha convertido en «una fecha de profunda gravedad histórica, no solo para Venezuela sino para el sistema internacional en su conjunto», porque esa jornada, el país suramericano «fue objeto de un atraque armado ilegitimo, carente de toda justificación jurídica».
El representante venezolano ante la ONU indicó que la agresión estadounidense incluyó bombardeos a su territorio, pérdida de vidas civiles y militares, destrucción de infraestructura esencial y el secuestro del presidente constitucional de la República, y de la primera dama, Cilia Flores.
«Venezuela comparece hoy ante este Consejo desde una convicción profunda, la paz internacional solo puede sostenerse si el derecho internacional es respetado, sin excepciones, sin dobles raseros, y sin interpretaciones selectivas», agregó Moncada, quien dijo que los hechos suscitados en su país «constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, cometida por el Gobierno estadounidense».
El diplomático enumeró las violaciones que cometió EE.UU. en su ataque: «la violación del principio de igualdad soberana de los Estados, la violación de la prohibición absoluta del uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial, o la independencia política de cualquier Estado; y la violación del deber de resolver las controversias por medios pacíficos».
«Estos actos vulneran de manera grave los Convenios de Ginebra y sus protocolos, al haberse producido ataques indiscriminados contra la población civil y bienes de carácter civil. Se ha violado también el derecho internacional de los derechos humanos, particularmente el derecho a la vida, a la integridad personal, y de la seguridad», remarcó.
«Transgresión directa»
Moncada también denunció que dentro de las violaciones perpetradas por la administración de Donald Trump en el ataque militar, resulta «de especial gravedad el secuestro del presidente de la República por parte del Gobierno de los Estados Unidos de América, que constituye una transgresión directa de una norma esencial del orden jurídico internacional, cual es la inmunidad personal de los jefes de Estado en ejercicio».
«Esta inmunidad no es un privilegio individual, es una garantía institucional que protege la soberanía del Estado y la estabilidad del sistema internacional. Su desconocimiento no solo afecta a Venezuela, abre un precedente extremadamente peligroso para todos los Estados (…) independientemente de su tamaño, de su poder o de sus alianzas», advirtió.
El representante venezolano alertó que la misma ONU define claramente como «acto de agresión», «el bombardeo del territorio de un Estado por las fuerzas armadas de otro Estado, así como la invasión u ocupación, incluso sin anexión formal». Por ello, subrayó que permitir que las acciones bélicas de EE.UU. «queden sin respuesta efectiva, equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza, y a erosionar los fundamentos mismos del sistema de seguridad colectiva».
«Hoy no está en juego únicamente la soberanía de Venezuela, está en juego la credibilidad del derecho internacional, la autoridad de esta organización (ONU), y la vigencia del principio de que ningún Estado puede erigirse en juez, parte y ejecutor del orden mundial», advirtió Moncada. Además exhortó al ente a no ignorar el «elemento central» de la agresión estadounidense contra Venezuela, que son sus riquezas naturales: el petróleo, la energía, los recursos estratégicos y la posición geopolítica del país.
Ataque a Venezuela
- El sábado, EE.UU. lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano que afectó a la ciudad de Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro del presidente del país, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió de que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
- El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a la espera de un juicio.
- El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asuma como encargada de la Presidencia.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.
- Horas después del ataque contra Venezuela, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió de que Cuba, México y Colombia podrían ser los próximos objetivos de Washington.
- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un mensaje «al mundo y a EE.UU.», en el que reiteró la «vocación de paz» de su país, subrayó la necesidad del respeto al principio de «no injerencia» y destacó la necesidad de trabajar con Washington «en una agenda conjunta de cooperación orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y que fortalezca una convivencia comunitaria duradera».





