
Los colectivos laborales de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) realizaron este lunes 5 de diciembre una jornada nacional de movilización para alzar su voz en solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Venezuela. En más de una decena de plazas de la provincia de Camagüey, el movimiento sindical cubano manifestó su respaldo al proceso bolivariano ante las recientes agresiones externas, consolidando un frente unido de la clase obrera en defensa de la soberanía regional y la integración latinoamericana.
La jornada de apoyo unitario incluyó concentraciones en sectores estratégicos como el Agropecuario, Azucarero, Transporte y Energía. Trabajadores de la Empresa Eléctrica, el Aeropuerto y los talleres industriales.
Esta movilización sindical subraya el compromiso de los trabajadores cubanos con el legado de integración de los pueblos, enviando un mensaje claro de que la América unida resiste ante cualquier intento de vulnerar la paz en suelo suramericano.
La solidaridad obrera entre la isla y la nación bolivariana no solo es un gesto político, sino una base fundamental para sostener los proyectos de transformación social que garantizan la dignidad de las mayorías frente al modelo de injerencia, ataques y saqueo neoliberal.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció enérgicamente el ataque militar perpetrado por el Gobierno de Estados Unidos contra territorio venezolano, calificándolo como un acto de terrorismo de Estado que violenta la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
El mandatario cubano realizó un llamado urgente a la movilización de la comunidad internacional tras los bombardeos efectuados en la madrugada del 3 de enero de 2026 contra Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
Ante esta escalada belicista, que incluyó la destrucción de embarcaciones y ataques a localidades civiles, el canciller Bruno Rodríguez y el primer ministro Manuel Marrero Cruz reafirmaron el respaldo incondicional de la isla a la Revolución Bolivariana, señalando la cobardía de Washington al agredir a una nación soberana que jamás ha atentado contra la seguridad estadounidense.
En medio de este escenario de agresión imperial, el Gobierno de Cuba decretó duelo nacional tras confirmarse el fallecimiento de 32 ciudadanos cubanos que perdieron la vida durante los ataques en suelo venezolano. Estos combatientes se encontraban en el país cumpliendo tareas de cooperación y defensa institucional entre Estados soberanos, acto que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, honró como un ejemplo de valentía y dignidad sembrado en la tierra de Bolívar.

