

Según un comunicado del Cuartel General Khatam al-Anbiya, afiliado a las Fuerzas Armadas iraníes, el país persa no tiene ninguna relación con el incidente.
El portavoz de esa entidad, Ebrahim Zolfaghari, afirmó que la operación fue ejecutada por Israel y posteriormente atribuida a Irán, en lo que calificó como un intento de desinformación y desestabilización regional.
Asimismo, denunció que tales acciones “demuestran la naturaleza despreciable y vil de los ocupantes sionistas”, y llamó a los países de la región a mantenerse vigilantes frente a los intentos de Estados Unidos e Israel de agravar la situación.
Por su parte, el Ministerio de Electricidad de Kuwait informó que una de sus plantas de desalinización y generación eléctrica fue atacada la noche del domingo, hecho que provocó la muerte de un trabajador indio y daños materiales significativos.
En tanto, el Ministerio de Defensa kuwaití reportó que, desde el inicio de la escalada el 28 de febrero de 2026, se detectaron 307 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 616 drones como amenazas aéreas.
Desde esa fecha, varios países árabes del Golfo Pérsico y Jordania denunciaron ataques con misiles y drones atribuidos a Irán, con saldo de víctimas y daños a infraestructuras civiles.
Sin embargo, Teherán sostiene que sus acciones están dirigidas contra bases e intereses estadounidenses en la región, en respuesta a lo que califica como agresiones previas.





