
El Gobierno de España ha rechazado este sábado las acusaciones de antisemitismo del Ejecutivo sionista de Israel, que ha atacado nuevamente a Madrid luego de que en un pueblo de la provincia de Málaga fuera quemado un muñeco del primer ministro Benjamin Netanyahu en el marco de una festividad tradicional.
«El odio antisemita atroz que se manifiesta aquí es consecuencia directa de la incitación sistemática del Gobierno de Pedro Sánchez», declaró el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado difundido en la red social X, en el que comparte el vídeo de la quema del muñeco.
Tel Aviv, además, convocó este sábado a la encargada de negocios española en Israel, representante de España en ese país desde la retirada de la embajadora, para recibir la reprimenda, un anuncio que ha hecho con un mensaje en X en el que critica que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya guardado «silencio» sobre el vídeo.
A responder a las acusaciones, el Gobierno español aclaró que está «comprometido» con la lucha contra el antisemitismo y cualquier forma de odio o discriminación, «sin excepciones».
El Ministerio de Exteriores ha subrayado que el Ejecutivo mantiene un principio «transversal e irrenunciable»: el de la «condena absoluta de cualquier discurso de odio», sea por motivos religiosos, étnicos, ideológicos o de cualquier otra naturaleza.
La Cancillería señaló que el de Sánchez es el primer Gobierno en la historia española que ha formulado una estrategia nacional de lucha contra el antisemitismo, el Plan Nacional de Lucha contra el Antisemitismo y Fomento de la Vida Judía, aprobado en 2023. Recordó, además, que España ha concedido la nacionalidad a más de 72.000 sefardíes.
A comienzos de marzo, en los inicios de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha calificado de «ilegal» esa guerra, cerró el espacio aéreo español a todos los vuelos involucrados o vinculados con las operaciones militares y negó a Washington el uso de las bases militares españolas de Morón y Rota como áreas operativas para los bombardeos.
Días después, el Ejecutivo de Sánchez, que también denunció el genocidio en Gaza y pidió sanciones para el régimen sionista de Netanyahu, anunció el cese de su representación diplomática en Israel, que quedó a nivel de encargado de negocios.
Más recientemente, Sánchez ha reiterado la condena contra la agresión a Irán, violatoria del derecho internacional, e instado a la Unión Europea a cerrar su acuerdo de asociación con Tel Aviv.
Cuando Israel perpetró un masivo bombardeo contra Líbano que dejó cientos de muertos y heridos civiles pocas horas después de anunciada una tregua entre EE.UU. e Irán, el presidente del Gobierno español calificó de «intolerable» el «desprecio» de Netanyahu «por la vida y el derecho internacional».
«La comunidad internacional debe condenar esta nueva violación del derecho internacional», dijo Sánchez y añadió: «La Unión Europea debe suspender su Acuerdo de Asociación con Israel. Y no debe haber impunidad ante estos actos criminales».
La respuesta de Netanyahu ha sido la tradicional cuando se refiere a gobernantes u organizaciones que denuncian el genocidio en Gaza, el militarismo expansionista de su gabinete o la limpieza étnica en Cisjordania. «Evidente sesgo antisemita», dijo esta semana el primer ministro de Israel respecto a Sánchez, a quien también acusó de librar «una guerra diplomática» contra su país.
En ese mensaje, amenazó a España con «pagar un precio inmediato». Además, el Ministerio de Exteriores de Israel prohibió este viernes la entrada de representantes españoles al Centro de Coordinación Civil-Militar, un organismo de supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza.
España: el pueblo de El Burgo responde a Netanyahu
Autoridades del pueblo El Burgo, una localidad de menos de 2.000 habitantes en Málaga, celebró la tradicional Quema de Judas el Domingo de Resurrección, esta vez con un mensaje simbólico de «No a la guerra, al genocidio», según explicó a la prensa la alcaldesa María Dolores Narváez. Los pobladores quemaron un muñeco de siete metros lleno con unos 14 kilos de pólvora que representaba a Netanyahu.
Ante las acusaciones de Israel contra España, la alcaldesa ha replicado que no son antisemitas. «Es una tradición que se lleva haciendo desde principios del siglo pasado. Ya se venían quemando muñecos que representan el mal, y el Domingo de Resurrección se quema un judas que simboliza todo lo malo que ha pasado durante el año y luego resucita de ahí lo bueno», declaró.
«El Ayuntamiento nunca le pone nombre, ni los voluntarios que lo hacen tampoco. Ni somos antisemitas, ni estamos contra el pueblo de Israel, ni muchísimo menos; somos un pueblo acogedor que siempre trata a todo el mundo por igual», precisó Narváez.
Subrayó que ese acto está «enmarcado dentro de las fiestas del Domingo de Resurrección» y que «ni tenemos ningún tipo de odio, ni se promueve la violencia».

«Al muñeco no se le pone nombre, cada uno interpreta lo que es. Siempre se quema algo malo, todo lo malo que ha pasado durante el año para que resurja lo bueno, a ver si nos trae la paz», dijo, añadiendo que, personalmente, está «contra la guerra y el genocidio».
En 2025, durante la Quema de Judas en el pueblo El Burgo, en Domingo de Resurrección, la figura quemada fue la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

