

Un comunicado suscrito por el escritor resalta en particular el respaldo a la nación bolivariana del Movimiento Poético Mundial, luego del ataque de Estados Unidos que secuestró al presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y causó graves pérdidas humanas y materiales.
La declaración valora la postura de apoyo de la comunidad poética internacional, “que ha constatado directamente el carácter pacífico, hospitalario y democrático del pueblo venezolano”.
El autor local reafirmó que Venezuela “es una democracia participativa y directa, regida por una Constitución aprobada por amplia mayoría popular en 1999, con un sólido historial electoral y mecanismos de participación comunitaria reactivados en años recientes”.
La estigmatización y la agresión contra Venezuela –sostuvo- responden a intereses económicos especialmente vinculados a sus vastos recursos naturales, y ajenos a razones ideológicas.
También recordó el patrón histórico de injerencia que afectó hasta ahora a presidentes venezolanos de distintas corrientes políticas, así como la defensa de la soberanía nacional impulsada en las últimas décadas.
El texto de Ñáñez, además, calificó el bombardeo del 3 de enero de 2026 contra Caracas, «acompañado de ataques cibernéticos y el secuestro del presidente Nicolás y su esposa, como una grave violación del derecho internacional y un crimen de guerra, que incluyó ataques contra infraestructuras de salud pública”.
El escritor venezolano aseguró que, pese a las amenazas y agresiones de que es objeto este pueblo, “existe la continuidad constitucional del Estado venezolano, con la asunción de la presidencia encargada”.
La declaración del creador define a Nicolás Maduro y a Cilia Flores como “prisioneros de guerra en pleno siglo XXI” y llama de manera especial a poetas, artistas e intelectuales a asumir una responsabilidad ética activa frente a la barbarie y la amenaza sistémica a la autodeterminación de los pueblos”.





