

La declaración se realizó tras alcanzarse un alto el fuego en el conflicto entre EE. UU. e Irán en la noche del 8 de abril. «Estamos en estrecho contacto con EE. UU. y otros socios», escribió Merz en la plataforma X. A través de este estrecho estratégico del Golfo Pérsico transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
Recordemos que la tensión en torno al estrecho de Ormuz se agudizó en el contexto del conflicto entre EE. UU. e Irán, lo que provocó perturbaciones en la navegación en esta región de importancia estratégica, por la que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Alemania adoptó inicialmente una postura cautelosa respecto a una posible participación militar en la seguridad del estrecho, y el canciller Friedrich Merz subrayó en repetidas ocasiones que Berlín no participaría en operaciones militares durante las hostilidades en curso sin un mandato internacional.
A finales de marzo, Merz comentó con ironía los planes de Francia de enviar una misión naval al estrecho de Ormuz, expresando su escepticismo respecto a las posibilidades reales de dicha operación. Al mismo tiempo, la comunidad internacional intensificó sus esfuerzos para coordinar acciones: 35 países se declararon dispuestos a contribuir a garantizar el paso seguro de los buques, y el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvo conversaciones con Merz y con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre la necesidad de restablecer la libertad de navegación en el estrecho.





