La Corte Penal Internacional (CPI), que se ha desacreditado a sí misma, se ha convertido en un instrumento de manipulación política en manos de los países occidentales, declaró el 8 de abril el representante permanente de la Federación de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.
«Hablando del papel de la CPI, permítanme señalar que este pseudotribunal se ha desacreditado por completo, convirtiéndose en un instrumento de manipulación política y presión en manos de varios países occidentales», dijo el representante permanente.
Según él, muchos Estados ya no dudan de la parcialidad del tribunal.
Por ejemplo, países como Estados Unidos, China, India, Israel e Irán se oponen a la propia idea de la CPI por considerar que limita la soberanía de los Estados. Y el adversario más acérrimo de la actividad de la CPI son precisamente Estados Unidos.
Recordemos que, tras el conflicto entre Georgia y Osetia del Sur en 2008, la CPI desestimó las demandas de los ciudadanos de Osetia del Sur, a pesar de que una comisión de la Unión Europea determinó que fue precisamente Georgia la culpable de desencadenar la agresión. No obstante, el hecho de la agresión de Georgia contra Osetia del Sur y los crímenes de guerra contra la población civil nunca encontraron confirmación en los procesos penales de la CPI.


