Tribuna Popular— El secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Oscar Figuera, rechazó este lunes lo que calificó como una política de “tutelaje” e “imposición externa” sobre Venezuela, al tiempo que denunció al gobierno encabezado por Delcy Rodríguez como una administración “postrada ante el capital transnacional”.
Durante una rueda de prensa, Figuera afirmó que el escenario mundial actual está marcado por fuertes contrastes entre países que resisten las presiones del gran capital y aquellos gobiernos que, según dijo, “se someten sin resistencia”.
En ese contexto, el dirigente comunista aseguró que el gobierno venezolano forma parte de estos últimos:
“Un gobierno postrado, un gobierno que acepta sin resistencia el tutelaje. Un gobierno que felicita a sus opresores. Realmente, un gobierno vergonzoso como nunca — desde los tiempos de la Independencia— había tenido nuestro país”, expresó.
Figuera sostuvo que en Venezuela se estaría imponiendo una ruta política subordinada a intereses externos, especialmente vinculados —según dijo— al gobierno de Estados Unidos y a sectores del capital internacional, lo que a su juicio compromete la soberanía nacional.
El dirigente del PCV expresó su “repudio total” a lo que describió como la estrategia impulsada desde Washington para mantener su influencia en la región, y llamó a la construcción de un movimiento popular alternativo.
“De lo que se trata en Venezuela es de levantar un poderoso movimiento, encabezado por los trabajadores y las trabajadoras y el movimiento popular; no por ninguna corriente burguesa hoy subordinada al capital imperialista norteamericano”, afirmó.
Asimismo, criticó iniciativas oficiales recientes como la llamada “peregrinación nacional”, señalando que estas buscan sustituir la movilización política por acciones simbólicas de carácter manipulador.
“Como el peregrinaje implica sumisión a algo superior, significa implorar a Donald Trump para que les permita tener más acceso al uso de la riqueza que produce este país”, dijo.
Figuera acusó al gobierno de promover una política de “subordinación y coloniaje” que, en su opinión, busca desmovilizar al pueblo trabajador y desviar la atención de la crisis nacional.
El PCV reiteró que no participará en lo que calificó como “un circo político”, insistiendo en que su apuesta es la organización independiente de la clase trabajadora y la defensa de la soberanía popular, los derechos sociales y políticos del pueblo venezolano.

