Qué casualidad que el supuesto kamikaze (de haberlo, estaría volatizado considerando el volumen de la explosión y daño causado) dejó sus credenciales intactas en el lugar diciendo que, por supuesto, «era» sirio. Los comunistas no son suicidas, no combaten así. Pero los inventos se riegan y se los creerá quien le de la gana. Sea como fuere, vamos a ser sinceros. Si murieron soldados de la dictadura turca, nos alegramos infinito si también hubo víctimas inocentes lo lamentamos por ellas y sus familias.
El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha acusado a las milicias kurdo-sirias YPG y al grupo armado kurdo-turco PKK de haber cometido conjuntamente el atentado que el miércoles se cobró la vida de 28 personas y dejó a 61 heridas. El mandatario islamista informó de que la policía ha identificado al autor del ataque, que se inmoló al volante de un vehículo cargado de explosivos, como Salih Necar, de nacionalidad siria, nacido en la región de Hasaka y que se habría infiltrado en Turquía desde el país vecino.
“Los vínculos de las YPG (Unidades de Protección Popular) con el ataque están claros”, afirmó Davutoglu en una rueda de prensa en el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. El atentado fue cometido por “un miembro del PYD-YPG en colaboración con la organización terrorista separatista”, dijo Davutoglu utilizando una perífrasis habitual para denominar al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), grupo considerado terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos. El primer ministro turco anunció además que la policía ha detenido a 14 sospechosos y prometió desenmascarar a los países que habrían dado apoyo a dicho ataque.
Por el momento, nadie ha reivindicado la autoría del atentado de Ankara. Uno de los líderes militares del PKK, Cemil Bayik, aseguró “no saber” quién lo llevó a cabo, pero aventuró que “podría ser una acción en represalia por las masacres en el Kurdistán”, en referencia a las operaciones militares turcas en el sudeste del país contra los rebeldes kurdos. De hecho, un artefacto explosivo fue detonado hoy al paso de un convoy militar en la provincia kurda de Diyarbakir, matando a seis soldados.
En cambio, el Partido de la Unidad Democrática (PYD), del que dependen las YPG, desmintió su participación en el ataque. “Negamos toda implicación en este ataque. Jamás hemos oído hablar de Salih Necar”, declaró el líder del PYD, Salih Muslim, a la agencia AFP: “Este tipo de acusaciones están claramente dirigidas al intento de intervenir en Siria”
Agencias