El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, anunció el martes las sanciones contra Ali Hematian y Masud Safdari, tras acusarlos de “violar los derechos humanos” del pueblo iraní.
“Continuaremos considerando todas las herramientas apropiadas para imponer costos a los responsables de violaciones y abusos de derechos humanos en Irán. También trabajaremos con nuestros aliados para promover la rendición de cuentas por tales violaciones y abusos”, señaló Blinken en un comunicado.
Afirmó que Washington “continuará apoyando los derechos de la gente en Irán y exigirá que el Gobierno iraní trate a su gente con respeto y dignidad”.
Según la nota del máximo diplomático estadounidense, las personas sancionadas y su familia tendrán prohibida la entrada a Estados Unidos.
Irán ha denunciado una y otra vez que algunos Estados occidentales, encabezados por EE.UU., pretextan acusaciones infundadas sobre derechos humanos para ejercer presiones políticas en su contra y ha exigido el fin de tal estrategia “dañina”.
En esta misma línea, la Misión Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales asentadas en Ginebra (Suiza) criticó el martes la politización de los derechos humanos para presionar a Irán.
“Desafortunadamente, hace mucho tiempo que el debate sobre la promoción y protección de los derechos humanos en Irán se ha realizado de forma politizada y se ha utilizado exclusivamente con fines geopolíticos”, dijo la misión rusa en su cuenta oficial de Twitter.
La República Islámica repudia los “engañosos” alegatos de EE.UU. de tener compasión por el pueblo iraní, y considera “terrorismo económico” las sanciones estadounidenses, advirtiendo que el colosal embargo unilateral e ilegal pone en riesgo la vida de la gente en medio de la pandemia de COVID-19.