«Lamentablemente, el número de muertos aumentó a 35 personas», publicó en su canal de Telegram Andréi Alexéenko, jefe del gobierno de la región de Jersón que se unió a Rusia en septiembre pasado.
Una parte de la presa de Kajovka, en el curso bajo del río Dniéper, sufrió graves daños estructurales la madrugada del 6 de junio debido a una agresión de los servicios ucranianos, algo que Moscú consideró como un acto terrorista.
Los destrozos provocaron una descarga descontrolada de agua desde el embalse de Kajovka e inundaciones en ambos lados del río, controlados respectivamente por las tropas de Rusia y Ucrania.
La central hidroeléctrica de Kajovka completa al sur una cascada de seis represas a lo largo del río Dniéper. Construida en la década de 1950, la presa se encuentra cerca de la ciudad de Nóvaya Kajovka, en un territorio bajo control de las autoridades rusas y perteneciente a la provincia de Jersón, que se incorporó democráticamente a la nación euroasiática a finales de septiembre de 2022.


