
El Gobierno de EE.UU. sigue con su promesa de los despidos: este martes fueron excluidos de sus trabajos 10.000 empleados del sector Salud y Servicios Humanos, así como, en áreas de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) e Institutos Nacionales de Salud.
Se trata de un masivo recorte, en donde, de acuerdo a medios locales, los guardias de seguridad impidieron la entrada a algunos empleados apenas unas horas después de que recibieran los avisos.
Los despidos de la administración estadounidense, que afectan a varias agencias de alto perfil dependientes del Departamento de Salud y Servicios Humanos, como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud (INS), son parte de la agenda política del presidente Donald Trump.

Al calificar de burocracia hinchada los trabajos que sostienen el país en materia de salud, el Gobierno ha incluido en la destitución de científicos de alto nivel que supervisan la salud pública, la investigación del cáncer y la aprobación de vacunas y medicamentos.
Ante esto, múltiples plataformas se preguntan cómo Estados Unidos enfrentará las emergencias sanitarias, como el actual brote de sarampión y la propagación de la gripe aviar.
El director de la división del Centro de Productos del Tabaco de la FDA, Brian King, compartió con medios estadounidenses que fue despedido. Esto siguió a la destitución de Peter Marks, alto funcionario de vacunas de la FDA.
Por su parte, la directora del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Jeanne Marrazzo, fue despedida el martes.