Juan J. Sánchez (Unidad y Lucha).— La historia del movimiento obrero, de la lucha de clases, es una historia de lucha no solo contra la clase antagónica, la burguesía y su dictadura, sino también contra aquellos que se hacen pasar por amigos y aliados, pero que, desde dentro, buscan fraccionar, distorsionar y destruir el movimiento revolucionario del proletariado. Hoy, como en la época de Lenin, el revisionismo oportunista sigue siendo un aliado necesario para los intereses del capital y la amenaza más grave para los objetivos del proletariado y las masas trabajadoras. Es deber de todo marxista-leninista exponer, denunciar y combatir este cáncer, que se disfraza de «innovación» mientras traiciona la lucha de clases.
El revisionismo, como Lenin expuso incansablemente, es el intento de «revisar» el marxismo despojándolo de su esencia revolucionaria. Sustituye el materialismo dialéctico por el idealismo burgués, la lucha de clases por la colaboración de clases, y la dictadura del proletariado por el cretinismo parlamentario. El revisionista afirma «actualizar» el marxismo para adaptarse a las nuevas condiciones, pero en realidad capitula ante la hegemonía ideológica de la burguesía.
La batalla de Lenin contra el «socialismo evolutivo» de Bernstein y las vacilaciones centristas del renegado Kautsky dejó al descubierto la traición de quienes priorizan una «transición pacífica» sobre la ruptura revolucionaria, de quienes teorizan con la paz entre clases.
Hoy, el eurocomunismo, variante del revisionismo que no está muerta. Es una fórmula revisionista oportunista aplicada por quienes no dudan en cometer la más miserable de las traiciones al conjunto de las masas trabajadoras. El eurocomunismo, teoría ideológica que surge de las entrañas de la burguesía, tiene como objetivo combatir la construcción socialista en la URSS e intentar cerrar toda posibilidad revolucionaria en los países capitalistas europeos.
Estos revisionistas oportunistas contemporáneos, enmarcados principalmente en el PCE al igual que sus antecesores, venden ilusiones de «reformismo», «socialismo democrático» o «alianzas multipolares» con fuerzas burguesas. Argumentan a favor de una «amplia unidad de izquierdas» con socialdemócratas, liberales o incluso nacionalistas fascistas, alegando una «necesidad táctica». Pero, como advirtió Lenin en El Estado y la revolución: «El Estado burgués no puede ser cooptado, debe ser destruido». Estas desviaciones no son errores, sino traiciones de clase, sirviendo objetivamente a los intereses de la burguesía al sembrar confusión y desmovilizar a las masas.
El revisionismo a menudo se esconde tras una retórica radical. Mao identificó correctamente al «revisionismo vestido con ropaje marxista» como el principal peligro. Los oportunistas actuales invocan el nombre de Marx y Lenin mientras vacían sus enseñanzas. Hablan de «anticapitalismo» mientras forman coaliciones con partidos neoliberales como el PSOE-IU o el PSOE-SUMAR en los gobiernos centrales, y alianzas locales en las que se alían incluso con partidos de extrema derecha. Escenifican denuncias al imperialismo mientras apoyan el bloque imperialista estadounidense contra China, Irán, etc., justificando dicho apoyo en la defensa de los valores de las democracias occidentales.
Lucha antiimperialista: Marcha a Rota.
La enésima expresión de la traición al pueblo trabajador se refleja en lo sucedido con respecto a la convocatoria contra las bases estadounidenses, concretamente contra la más importante en suelo del estado español: Rota. La plataforma Bases fuera, OTAN no de Andalucía convocó una marcha contra la base para el día 6 de abril. Es importante aclarar que esta plataforma, compuesta por varias organizaciones políticas y sociales, además de independientes, surgió debido a la voluntad de quienes se negaban al abandono de la lucha antiimperialista, ya que el PCE que, hegemonizaba a través de fieles aliados estas, inmerso en la estrategia política institucional de formar un gobierno PSOE-PODEMOS-IU, dejó de convocar las marchas contra las bases.
Por parte de dos de las organizaciones que hoy forman la plataforma, PCPE y NA, se convocaron las marchas de 2018 y 2019, iniciando así la recuperación de la Marcha a Rota. Sin embargo, en esta ocasión, el revisionismo oportunista del PCE ni siquiera ha tenido la estrategia de ocultar su postura bajo sus habituales convocatorias amañadas. Ellos mismos han convocado un acto en una localidad a menos de 30 kilómetros de Rota. Este acto, que cuenta con la presencia de uno de sus líderes más destacados, el oportunista y servir Maíllo, es una charla-mitin en defensa de la democracia. Si “defensa» de esta misma que niega el derecho de autodeterminación, sostiene la Ley Mordaza, acepta pensiones y salarios de miseria, promueve el rearme para la guerra, fomenta la privatización de lo todo público y sentencia a la miseria en el estado español a más de 13 millones de seres humanos.
Cada acción del oportunismo es un paso que favorece la existencia de la dictadura del capital. Ante la agudización de las crisis imperialistas, el revisionismo oportunista juega su papel desmovilizador de las fuerzas proletarias. Combatamos a estos con acciones prácticas y contundentes.
Como el revolucionario mexicano Emiliano Zapata dijo: «Odiad a quien con sus hechos desmiente sus palabras.»
¡Abajo los oportunistas! ¡Viva el marxismo-leninismo!