
Desde primeras horas de la mañana de este sábado 30 de agosto, cientos de militantes se desplazaron hacia la ciudad de San Pedro Sula, en el norte del país, en marco de una movilización convocada por el Partido Libertad y Refundación (Libre). Los cierres de calles en el casco urbano de San Pedro Sula comenzaron a las 6:00 de la mañana hora local para la movilización que iniciará a las 13:00 hora local.
La convocatoria, anunciada por la Coordinación General del movimiento y encabezada por el expresidente Manuel Zelaya, se perfila como un hito político que marcará, según sus dirigentes, el inicio de “una nueva victoria popular” rumbo a las elecciones generales del 30 de noviembre.
Zelaya, confirmó en redes sociales que la actividad contaría con el respaldo de más de 30 mil colectivos, mientras que el candidato a la alcaldía de San Pedro Sula, Rodolfo Padilla Sunseri, estimó que solo desde la ciudad se sumarían más de 40.000 personas.
Entre los objetivos de la marcha, según sus dirigentes, se encuentran la consolidación de la “refundación del país”, el rechazo al fraude electoral y a los intentos de desestabilización, y la defensa de la soberanía, así como reafirmar la identidad del partido y enviar un mensaje de unidad y paz.
La marcha del 30 de agosto se perfila, por tanto, como un acto central de reafirmación popular, donde el partido busca consolidar a su militancia y enviar un mensaje claro de resistencia ante las presiones internas y externas. En este sentido, desde la dirigencia de Libre se subraya que la movilización no solo es un paso en la ruta electoral, sino también una defensa activa de la democracia, la paz social y la soberanía hondureña frente a intentos de desestabilización.
“Este será un momento histórico de victoria del pueblo frente a quienes pretenden arrebatarle su futuro”, enfatizó Manuel Zelaya, asegurando que el pueblo hondureño se movilizará en paz, pero con determinación, para demostrar que la refundación del país es un camino irreversible.
Para garantizar la seguridad de los asistentes, se implementó un “Plan Integral de Seguridad” que involucró a 800 agentes de la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja y el sistema de emergencias 911. El ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, detalló que la marcha partiría del Bulevar del Este y culminaría en el Parque Central, donde se instaló un escenario principal para los discursos de los líderes del partido.