Más de un millar de personas, convocadas por partidos y organizaciones de izquierda, se concentraron este sábado 3 de enero en la Plaza de la República de París para protestar contra la agresión militar estadounidense en Venezuela y criticar la posición adoptada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien celebró la acción ordenada por el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump.
La manifestación condenó enérgicamente la operación estadounidense que atacó infraestructura civil en Caracas y resultó en el secuestro ilegal del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.
El líder de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, clamó al final de su discurso: «¡Abajo la guerra, abajo el imperio!». Mélenchon descalificó la operación ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump, enfatizando que, junto a Venezuela, Washington amenaza a naciones como México, Colombia y Brasil, lo que genera una preocupación creciente en la región.
Mélenchon afirmó que la gestión de los asuntos internacionales debe regirse por «un solo derecho, una sola regla», sin «dos varas de medir según la conveniencia», y subrayó que «las fronteras deben ser inviolables». Esta postura resalta la defensa de la soberanía nacional y el derecho internacional, pilares de la perspectiva latinoamericanista frente a intervenciones externas.
Según el internacionalista Christian Rodriguez, presente en la manifestación, la jornada en París evidenció que una gran mayoría de la solidaridad internacional y una parte significativa del pueblo francés se encuentra activamente comprometida con Venezuela. «Aquí estamos recibiendo el apoyo de muchas personas, francesas y latinoamericanas y de todas partes del mundo, desde acá desde la Plaza, la República en París», señaló Rodríguez.
Entre los manifestantes se observaron banderas venezolanas y colombianas, junto a estandartes de los partidos y organizaciones convocantes, incluyendo LFI, el Partido Comunista Francés (PCF), los Ecologistas y el Partido de los Trabajadores. La diversidad de las banderas simbolizó un amplio frente de solidaridad internacional.
Los gritos de «¡Fuera los yankis de América Latina!» y «¡El pueblo unido jamás será vencido!» resonaron en español, mientras que «¡Resistencia!» y «¡Liberad a Maduro!» se escucharon en francés, reflejando el carácter transnacional de la protesta. Estas consignas manifestaron un rechazo contundente a las políticas injerencistas y un llamado a la autodeterminación de los pueblos.
La concentración en París se suma a una ola de críticas provenientes de los grandes partidos de oposición en Francia, tanto de izquierda como de extrema derecha, quienes han condenado los ataques estadounidenses en territorio venezolano y la captura del presidente Nicolás Maduro. Este amplio repudio político refuerza el aislamiento de las acciones unilaterales de Washington en el ámbito internacional y reafirma el compromiso con el respeto a la soberanía de las naciones.


