
Los chilenos conocen profundamente las formas de intervención del imperialismo norteamericano y los costos humanos y sociales que éstas han significado, señala la ANEF en una declaración.
Recuerda la organización que la historia de Chile está marcada por acciones de injerencia financiera, económica, política y terroristas promovidas desde la década de 1960 y que culminaron con el golpe civil y militar del 11 de septiembre de 1973.
Que nadie se engañe, el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró recientemente que la intervención en curso tiene un único y claro objetivo: poner bajo control norteamericano la industria petrolera venezolana, recordó la ANEF.
Por su parte, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se sumó a la condena categórica a la agresión y toda forma de intervención contra la República Bolivariana de Venezuela.
La CUT abogó por la defensa de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la paz en América Latina y el Caribe.
Mientras, la Central Autónoma de Trabajadores (CAT) expresó su solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela frente a la vil agresión militar.
Esta acción vulnera el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el principio fundamental de la autodeterminación de los pueblos, señaló la CAT en un comunicado.
Reafirmó la agrupación gremial que ningún Estado extranjero tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de Venezuela ni de ningún país de nuestra región.
“Las y los pueblos de América Latina y el Caribe tienen el derecho soberano a decidir su propio destino, sin bloqueos, sanciones ni amenazas”, concluyó.

