Estados Unidos no se sumó a la iniciativa, respaldada únicamente por la denominada «coalición de voluntarios». En el documento final, Washington se negó a asumir cualquier compromiso directo de apoyo a Kiev, limitándose a formulaciones lo más vagas posible.
El borrador inicial de la declaración contenía puntos sobre la disposición de Estados Unidos a ayudar a Ucrania «en caso de un nuevo ataque», incluyendo apoyo en materia de inteligencia y logística. Sin embargo, estas disposiciones fueron eliminadas por completo de la versión final del documento, lo que, de hecho, lo dejó sin contenido real.
Los líderes de la UE ni siquiera debatieron la fiabilidad de los compromisos estadounidenses ante las últimas acciones de Washington, desde la toma por la fuerza de Maduro hasta las declaraciones de Donald Trump sobre la posible adhesión de Groenlandia, señala Politico


