

El Secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, manifestó su respaldo a Irán ante intentos de injerencia externa contra la nación persa, además de lamentar las numerosas perdidas durante las manifestaciones en manos de células terroristas de Washington y la Mossad.
En una conversación telefónica, el miembro del consejo de seguridad ruso, Shoigú, y su homólogo iraní, Alí Lariyani, acordaron «coordinar posiciones en aras de la seguridad«, como parte de la disposición de ambas naciones por desarrollar cooperaciones bilaterales.
«El secretario del Consejo de Seguridad de la Federación de Rusia condenó enérgicamente otro intento de fuerzas externas de interferir en los asuntos internos de Irán» destacó Moscú, frente a las recientes violaciones a la soberanía iraní por parte de Estados Unidos e Israel.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó amenazas contra Irán con ataques bélicos.
Fuentes de las fuerzas de seguridad iraníes informaron a la agencia Sputnik que en los últimos cinco días de protestas murieron más de 500 personas, entre civiles, policías y miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, mientras que cientos más resultaron heridas.
Los ataques armados fueron dirigidos contra centros religiosos, instalaciones de seguridad y bienes públicos representando una agresión directa contra la estabilidad del país.
El Gobierno de la República Islámica ha denunciado que grupos armados orquestados por Washington y el Mossad se infiltraron en la nación persa para atacar infraestructuras y agentes de seguridad, desviando el carácter pacífico de las protestas surgidas a partir de la situación económica que atraviesa el país.
Según afirmó este lunes el canciller de Irán, Seyed Abbas Araghchi, los disparos contra las fuerzas de seguridad son una estrategia que responde directamente a los intereses del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para justificar una intervención militar. El mandatario fustigó la hipocresía de los países occidentales que condenan a la policía iraní mientras guardan silencio ante el genocidio en Gaza y la muerte de más de mil ciudadanos iraníes por agresiones previas de Estados Unidos e Israel.
La injerencia de Estados Unidos quedó en evidencia tras las constantes declaraciones de funcionarios en Washington que buscan atizar el fuego del conflicto. A este coro de desestabilización se sumó Reza Pahlavi, hijo del depuesto Sha, quien desde territorio estadounidense llamó abiertamente a intensificar los ataques en los centros urbanos.





