China pidió este lunes a Japón que rectifique las declaraciones equivocadas realizadas por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en relación con Taiwán, y reclamó a Tokio gestos concretos que demuestren un compromiso genuino con la base política que sustenta las relaciones bilaterales entre ambos países.
El pronunciamiento fue realizado por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, durante una rueda de prensa regular, celebrada después de que la coalición gobernante japonesa —integrada por el Partido Liberal Democrático y el Partido de la Innovación de Japón— lograra una mayoría superior a los dos tercios en la Cámara de Representantes tras las elecciones generales del domingo.

Consultado sobre las expectativas de Beijín respecto a la política exterior del nuevo Ejecutivo encabezado por Takaichi, Lin subrayó que los comicios forman parte de los asuntos internos de Japón. No obstante, señaló que los resultados electorales ponen de manifiesto problemas estructurales persistentes y cambios en las corrientes ideológicas del país, cuestiones que, a su juicio, requieren una reflexión profunda tanto dentro de la sociedad japonesa como en el ámbito internacional.
El portavoz reiteró que, aunque China respeta el proceso electoral japonés, las tendencias políticas reflejadas en las urnas no pueden ser ignoradas, ya que revelan dinámicas de fondo que despiertan preocupación más allá de las fronteras de Japón.
En ese contexto, Lin instó a las autoridades japonesas a atender las inquietudes de la comunidad internacional, a optar por una senda de desarrollo pacífico y a evitar repetir los errores del pasado militarista. Asimismo, llamó a Tokio a respetar los cuatro documentos políticos que rigen las relaciones entre China y Japón, en lugar de adoptar posturas que contradicen esos compromisos.

El vocero advirtió que, si sectores de ultraderecha en Japón evalúan erróneamente la situación y actúan de forma imprudente, se enfrentarán no solo al rechazo del propio pueblo japonés, sino también a una respuesta contundente de la comunidad internacional.
Lin Jian recalcó que la política china hacia Japón se ha caracterizado por su estabilidad y continuidad, y aseguró que esta línea no se verá alterada por el resultado de una sola elección.
Al mismo tiempo, enfatizó que el pueblo chino mantiene una firme determinación de proteger los intereses fundamentales del país, defender los resultados de la Segunda Guerra Mundial y el orden internacional surgido en la posguerra, así como de responder a cualquier provocación atribuida a fuerzas antichinas.


