Jonathan Ernst / Reuters

El Departamento de Justicia de EE.UU. publicó este jueves una versión no completa del informe del fiscal especial Robert Mueller sobre su investigación de la presunta trama rusa. La investigación duró 22 meses y el informe final contiene 448 páginas, algunas de las cuales, sin embargo, fueron tachadas antes de su publicación. La conclusión que se desprende del informe de Mueller es que no hay motivos suficientes para acusar al presidente Donald Trump de colusión con Rusia o de obstruir la Justicia.

La publicación del informe vino precedida de una conferencia de prensa del fiscal general William Barr que, básicamente, reiteró lo que escribió en una carta al Congreso el 24 de marzo al recibir de Mueller los materiales finales de la investigación: que no hay evidencia de que hubiera colusión entre Trump o persona alguna de su campaña con el Gobierno ruso durante las elecciones de 2016.

Moscú ya ha respondido que el informe no contiene «ninguna información nueva» y «ninguna evidencia argumentada» de que Rusia interfiriera en el proceso electoral de EE.UU. en 2016.

Contactos con los rusos

El informe describe contactos entre ciudadanos rusos y miembros de la campaña de Trump consistentes en «conexiones de negocios, ofertas de asistencia a la campaña, invitaciones para que el candidato Trump y Putin se reunieran en persona, invitaciones para que responsables de la campaña se reunieran con representantes del Gobierno ruso y posiciones políticas en busca de una mejora de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia», reza el documento.

Ninguno de los contactos investigados son suficientes para presentar cargos por colusión, señala el informe.

Trump Jr. y WikiLeaks

En cuanto al primogénito del mandatario, Donald Trump Jr., el informe indica que tuvo «contacto directo» con WikiLeaks durante la campaña presidencial. El documento revela que la plataforma le pidió a Trump Jr. que tuiteara un enlace que dirigía a los correos electrónicos filtrados del presidente de la campaña de Clinton, John Podesta.

La reacción de Trump ante el nombramiento de Mueller

Cuando Jeff Sessions, exfiscal general de EE.UU., le dijo a Donald Trump que se había designado a un fiscal especial para llevar a cabo la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016, el presidente reaccionó: «Dios mío. Es terrible. Es el fin de mi presidencia. Estoy jodido». El episodio habría tenido lugar en 2017 durante una conversación en el Despacho Oval entre Sessions y Trump.

Según el testimonio de Jody Hunt, jefe de personal de Sessions, el mandatario le dijo a éste que escuchó que la investigación podía durar «años y años» y él «no podrá hacer nada», según reza el informe. «Esto es lo peor que me ha pasado», dijo Trump, según el informe.

Episodios de posible obstrucción

Los investigadores examinaron unos 10 episodios en los que el presidente pudo haber obstruido a la Justicia. En este sentido, Mueller afirmó que «si bien este informe no concluye que el presidente cometiera un crimen, tampoco lo exonera«.

Sin embargo, Barr optó por sacar su propia conclusión. «Después de revisar cuidadosamente los hechos y las teorías legales descritas en el informe […] yo concluí que la evidencia desarrollada por el fiscal especial no es suficiente para establecer que el presidente cometió un delito de obstrucción de la Justicia«, dijo el fiscal general en la rueda de prensa.

Barr también apuntó que estaba en desacuerdo «con algunas de las teorías legales del asesor especial» sobre la obstrucción, aunque puntualizó que, incluso aceptándolas, no encontraría base para un cargo criminal.

Entre los incidentes que examinó el fiscal especial figuran la decisión de Trump de despedir al director del FBI, James Comey en mayo de 2017 y el intento del presidente, un mes más tarde, de despedir al propio Mueller.

Trump despidió a Comey porque no lo exoneraría públicamente

Dos días después de que el entonces director del FBI, James Comey, rechazara negar que Trump estaba bajo investigación durante una audiencia en el Congreso de 2017, el presidente le dijo a su familia y asesores que lo planeaba destituir, según el asesor principal Stephen Miller.

Poco después, Trump y Miller prepararon una carta para despedir a Comey. El mandatario también insistió en que la carta de renuncia de Comey declarara que Trump no estaba personalmente bajo investigación.

La portavoz de la Casa Blanca mintió para defender a Trump

Durante una rueda de prensa celebrada el 10 de mayo de 2017, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, defendió la decisión de Trump de despedir a James Comey, esgrimiendo que la agencia «había perdido confianza» en él.

Cuando un periodista señaló que varios agentes no estaban de acuerdo con esa afirmación, Sanders defendió la declaración. «Hemos escuchado a innumerables miembros del FBI que dicen cosas muy diferentes», respondió ella. Sin embargo, bajo juramento y ante el equipo de Mueller, Sanders admitió que no había escuchado a ningún agente, calificando el episodio de «un error».

Trump ordenó a un abogado de la Casa Blanca despedir a Mueller

Tres días después de que los medios informaran por primera vez que Mueller estaba investigando a Trump por obstrucción de la Justicia, el presidente ordenó al exabogado de la Casa Blanca Don McGahn que despidiera a Mueller, pero McGahn se negó.

Trump llamó a McGahn a su casa el 17 de junio de 2017, según los registros telefónicos, y le ordenó que llamara al procurador general interino y le dijera que Mueller tenía conflictos de intereses y que tenía que ser despedido.

Partes del informe fueron redactadas antes de la publicación

Porciones sustanciales del informe fueron editadas o tachadas antes de la publicación, lo que hace que ciertas secciones, incluida la parte del documento que concierne a WikiLeaks, sean difíciles de entender.

La información sobre investigaciones en curso que son importantes para la inteligencia, el testimonio ante el Gran Jurado y la «información potencialmente comprometida sobre terceros» no ha sido publicada.

Los abogados de Trump leyeron el informe por adelantado

Barr confirmó que dejó ver el informe a los abogados de Trump antes de su publicación, lo que les dio la oportunidad de preparar su defensa pública. Según subrayó el fiscal general, esto se hizo de acuerdo con la «práctica seguida bajo la Ley de Ética en el Gobierno», que permite a los nombrados en un informe que lo lean antes de su publicación, si bien la práctica no siempre ha sido esa.

«A los abogados personales del presidente no se les permitió hacer ni solicitar redacciones», enfatizó Barr. Además, enfatizó que la Casa Blanca no hizo ningún reclamo de privilegio ejecutivo sobre ninguna información en el informe.

1 COMENTARIO

  1. ¿Creen ustedes que el informe hubiera sido el mismo en el supuesto de que el Trump no hubiera cedido a las exigencias del llamado «Estado Profundo? Personalmente yo creo que no.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.