
En la mañana del 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques contra Irán, en los que murieron el líder de la República Islámica, Alí Jamenei, miembros de su familia y altos mandos militares del país.
Los ataques de Estados Unidos e Israel no solo tuvieron como objetivo instalaciones militares e infraestructuras, sino también zonas residenciales. Los ataques contra Irán causaron numerosas víctimas entre la población civil. Así, el representante permanente de Irán ante la ONU, Said Iravani, informó durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU que más de cien niños murieron en un ataque contra una escuela en la ciudad de Minab.
El número de víctimas mortales tras el ataque a una escuela para niñas en Irán asciende a 148
Irán ha declarado 40 días de luto y siete días no laborables. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, en su mensaje al presidente de la República Islámica, Masud Pezeshkian, expresó sus condolencias por la muerte de Jamenei, subrayando que el asesinato del líder supremo de Irán había violado cínicamente todas las normas de la moral humana y del derecho internacional.





