No hay mayor aprecio que el desprecio de Trump o Netanyahu.
Que un ser como Donald Trump con su etiqueta y su moral te considere un perdedor es un alago, decepcionar a un supremacista pedófilo, sociópata y mentiroso es un auténtico honor.
Nadie que no sea un supremacista blanco estadounidense puede apoyar a Donald Trump sin renunciar a su dignidad para siempre y sentirse como un lacayo.
Que Donald Trump nos critique es una buena señal, significa que haces lo correcto. Trump, Netanyahu o Hitler son ejemplo de lo que no debemos querer ser y con quien no debemos estar.
Sin duda la historia recordará a Donald Trump y a Benjamín Netanyahu como a Adolf Hitler y a quienes los apoyan que son como los NAZIS o los mamporreros cobardes.
«Más vale honra sin barcos que barcos sin honra». Para los fachas que lamen el culo a Trump y tienen a Blas de Lezo en su perfil. Pero los fachas no leen, no saben nada de historia y no conocen el honor y la dignidad, para ellos estar de rodillas y ver al amo Trump como a un gigante es lo normal, han normalizado la indignidad de la moral del esclavo.
André Abeledo Fernández

