
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, expresó su profunda gratitud a los millones de ciudadanos que marcharon este viernes 13 de marzo, por el Día Mundial de Al-Quds en diversas ciudades del país. Durante su pronunciamiento, el mandatario elogió la presencia multitudinaria y valiente del pueblo, la cual dio «un nuevo significado y dimensión a la lucha contra la maldad y la brutalidad de los tiranos de nuestro tiempo».
La participación ciudadana ocurrió en un contexto de extrema tensión debido a las agresiones aéreas perpetradas por Estados Unidos e Israel contra las inmediaciones de la capitalina plaza de la Revolución. Pese a estos ataques que causaron varios heridos, las movilizaciones continuaron con firmeza para elevar las banderas de independencia y rechazo a la injusticia en el horizonte histórico nacional. El pueblo iraní «desafió a la muerte y salió a las calles con una valentía inolvidable», destacó Pezeshkian.
Pezeshkian afirmó que el camino trazado por el Imam Jomeini y el legado del líder mártir Alí Jamenei continuarán vigentes bajo la guía del actual Líder Supremo, Sayyed Mojtaba Jamenei. El presidente subrayó que la obediencia al Tercer Líder de la República Islámica es la clave fundamental para que el Estado supere con éxito la actual coyuntura crítica.
La conmemoración del Día del Al-Quds, establecido por primera vez en 1979 por el ayatolá Ruhollah Khomeini, se celebra cada año en el último viernes del mes sagrado de Ramadán, una fecha que varía según el calendario lunar islámico. La marcha anual promovida por Irán para mostrar solidaridad con el pueblo palestino y oponerse al control israelí sobre Jerusalén (Al-Quds).
Durante la marcha, el mandatario aseguró que confiar en la sabiduría del liderazgo supremo, sumado al respaldo popular, permitirá que la gestión de la crisis actual sea un proceso posible e incluso fluido. En su mensaje, hizo hincapié en que la adhesión estricta a las directrices emitidas por Mojtaba Khamenei servirá como el principio rector obligatorio para todos los funcionarios.
Como presidente electo, Pezeshkian resaltó que se encuentra obligado legal y religiosamente a no implementar ninguna política de gestión o relaciones internacionales sin la coordinación previa con el liderazgo. Esta postura busca garantizar la unidad de todas las ramas del Gobierno para abordar con eficacia las preocupaciones más urgentes de la población iraní en esta etapa.




Las marchas de este viernes se consolidaron como un acto de resistencia tras el primer mensaje oficial del nuevo Líder Supremo instando a la participación activa. Los asistentes entonaron cánticos de apoyo a la revolución y condenaron las agresiones externas, demostrando que la voluntad popular permanece inquebrantable frente a las amenazas militares que sufre el país.
El Día de Quds de este año tiene un significado diferente en comparación con años anteriores. Esto ocurre en un momento en que Irán ha sido atacado por Estados Unidos e Israel y está defendiendo su territorio, elevando así el rechazo de los manifestantes contra el régimen sionista y su aliado imperialista.

