Una planta petroquímica, la Universidad Tecnológica de Isfahán y una parte de la red eléctrica fueron algunos de los blancos golpeados por aviones de EE.UU. e Israel este domingo en Irán, que atacó infraestructuras aéreas en bases estadounidenses en el Medio Oriente y recalcó que sus tropas “esperan a los soldados” del Pentágono, en respuesta a crecientes informes sobre una posible invasión terrestre.
La agencia de noticias iraní Fars informó que en la noche se había restablecido gran parte del suministro eléctrico en la mayor parte de Teherán y la provincia de Karaj, luego de un ataque que afectó la red en el área de la capital y la provincia de Alborz y dejó sin electricidad algunas zonas del país.
Por segunda vez en una semana, las fuerzas israelo-estadounidenses bombardearon la Universidad Tecnológica de Isfahán, tras el ataque previo contra la Universidad de Ciencia y Tecnología, en Teherán.
Al menos seis personas murieron en ataques nocturnos contra el muelle de Bandarpol, cerca del estrecho de Ormuz, y zonas residenciales en el norte del país.
Desde el inicio de la agresión militar contra Irán, los bombardeos de Israel y EE.UU. han dañado más de 93.000 instalaciones civiles, incluidos 600 escuelas y 295 centros sanitarios, entre ellos hospitales y centros de emergencias, además de 71.547 viviendas y 20.779 locales comerciales en varias provincias.
Irán golpea bases de EE.UU. y la aviación enemiga
El comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), general de brigada Seyyed Majid Mousavi, afirmó en la noche de este domingo que la respuesta a los ataques del enemigo contra emplazamientos estratégicos de Irán incluye ataques precisos contra industrias vinculadas a Estados Unidos y al régimen israelí en toda la región.
Mencionó, como golpeadas hasta momento, industrias químicas de los territorios ocupados, una refinería, dos complejos siderúrgicos y dos supercomplejos de aluminio, y aseguró que “estos dolorosos ataques continuarán” mientras Irán sean atacado.
El CGRI ejecutó la fase 86 de la Operación Promesa Verdadera 4, lanzando ataques masivos contra infraestructuras aéreas en bases estadounidenses: Camp Victory (Irak), Arifjan (Kuwait) y Al Jarj (Arabia Saudita). También informó haber alcanzado con precisión la Quinta Flota de EE.UU. en Bahréin y la base de Al-Dhafra, en EAU.
La oleada 86 ataque tuvo como objetivo también la ciudad industrial de Beersheba, como respuesta a la agresión estadounidense israelí contra las instalaciones industriales iraníes.
El CGRI dijo que la operación provocó múltiples explosiones en la zona industrial de Beersheba, generando un corte casi total del suministro eléctrico en el área. Los ataques incluyeron también objetivos militares israelíes en el desierto del Néguev, el cuartel del comando regional norte israelí e instalaciones de seguridad y gubernamentales en Jerusalén Este y Tel Aviv.
Paralelamente, la red integrada de defensa aérea de Irán derribó otros dos drones israelíes del tipo Orbiter en el oeste del país y cinco drones Hermes en la costa sur, elevando a casi 140 el total de drones enemigos derribados desde el inicio del conflicto.
La agencia Tasnim informó que el número de cazas avanzados enemigos alcanzados o derribados por la defensa aérea integrada de Irán está aumentando y acercándose a cifras de dos dígitos.
Este domingo, el CGRI dijo haber destruido un avión de alerta temprana y control AWACS (E-3) de EE.UU. en una base del ejército estadounidense en Arabia Saudita.
El AWACS Boeing E-3 Sentry es considerado uno de los activos estratégicos más importantes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y sus aliados, fundamental pues su gran antena puede monitorear hasta 600 km a la redonda de su posición y actuar como un puesto de control, mando y base de comunicaciones.
Se estima que el valor de esta aeronave ronda entre 530 y 600 millones de dólares por unidad en 2026.
Pentágono prepara operaciones terrestres en Irán
The Washington Post informó que el Pentágono se está preparando para semanas de operaciones terrestres limitadas en Irán, que podrían incluir incursiones en la isla de Kharg y en zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz.
Según el diario, que citó a funcionarios estadounidenses, los planes, que no llegan a constituir una invasión a gran escala, podrían incluir incursiones de fuerzas especiales y tropas de infantería convencionales, lo cual expondría a esas tropas a drones y misiles, fuego terrestre y explosivos improvisados de las fuerzas iraníes.
El informe del diario precisa que aún no se sabe con certeza si el presidente Donald Trump aprobaría alguno de esos planes.
“Es responsabilidad del Pentágono realizar los preparativos necesarios para brindar al Comandante en Jefe la máxima libertad de acción. Esto no significa que el presidente haya tomado una decisión”, respondió la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a una pregunta sobre el informe del Post.
Varios medios han reportado que la Administración Trump ha desplegado infantes de marina estadounidenses en Oriente Medio y ha estado planeando enviar a la región a miles de soldados de la 82.ª División Aerotransportada del ejército.
El sábado, el Comando Central de Estados Unidos informó que unos 3.500 soldados adicionales, de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, llegaron a Oriente Medio el viernes a bordo del USS Tripoli, junto con “aviones de transporte y de combate, así como recursos tácticos y de asalto anfibio”.
EE.UU. mantiene habitualmente unos 40.000 militares en el Medio Oriente, distribuidos en bases y buques en países como Arabia Saudí, Bahréin, Irak, Siria, Jordania, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Los nuevos arribos desde el inicio de la guerra contra Irán habrían elevado la cifra a más de 50.000, dijo este domingo The New York Times.
Irán: “Nuestros hombres esperan la llegada de soldados estadounidenses”
“Nuestros hombres esperan la llegada de soldados estadounidenses para incendiarlos y castigar para siempre a sus socios regionales, seguimos disparando. Nuestros misiles están desplegados”, dijo este domingo el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, según Tasnim.
Ghalibaf sostuvo que Washington intenta alcanzar por la vía diplomática objetivos que no logró en el ámbito militar durante el actual conflicto. Aseguró que Washington jamás logrará doblegar al país persa. “Mientras Estados Unidos busque la rendición de Irán, la respuesta del país será de rechazo”, recalcó.
El portavoz del Cuartel General iraní de Khatam Al Anbiya, Ebrahim Zolfaghari, declaró que la cúpula estadounidense delegó poderes en un líder, “marioneta del primer ministro del régimen israelí”, cuyas decisiones imprudentes conducen al ejército a un “pantano mortal”.
El vocero criticó que Trump y sus asesores, desde miles de kilómetros de distancia, exijan a sus tropas resistencia sin brindar coherencia ni firmeza: «Amenaza por la mañana, retrocede por la noche; llama a negociar y luego decide la guerra”, afirmó.
En cuanto a las amenazas de Trump sobre ocupar cualquier territorio iraní, respondió que son “fantasías”, pues las fuerzas armadas iraníes “están listas para aplastar al ejército estadounidense”.
“El destino de los agresores será captura humillante y destrucción de sus tropas”, subrayó.
El miércoles, la agencia Tasnim citó a una fuente militar anónima que afirmó que Irán podría abrir un nuevo frente en la desembocadura del mar Rojo si se produce una acción militar en “las islas iraníes o en cualquier otro lugar de nuestro territorio”.
La fuente declaró a Tasnim que Irán puede representar una “amenaza creíble” en el estrecho de Bab el-Mandeb, situado entre Yemen y Yibuti.
Los rebeldes hutíes de Yemen han declarado estar dispuestos a desempeñar un papel “si fuera necesario controlar el estrecho de Bab el-Mandeb para castigar aún más al enemigo”.
Esta semana se conoció que Irán ha consolidado la organización de más de un millón de combatientes para enfrentar cualquier intento de invasión terrestre por parte de Estados Unidos.

