Trump y Netanyahu son monstruos que comen niños.
Se estima que alrededor de 21.000 niños y niñas quedaron discapacitados o con ampliaciones como consecuencia directa del genocidio de Israel en Palestina.
Más de 64.000 niños resultaron muertos o heridos en estos dos años de guerra. En Gaza hubo más de 100 muertes infantiles debidas exclusivamente a la desnutrición y al hambre causada por el bloqueo israelí que no deja pasar la suficiente ayuda humanitaria.
En Gaza alrededor de 21.000 niños y niñas quedaron discapacitados o con amputaciones como consecuencia directa de los ataques del ejército de Israel, el ejército con menos moral del mundo.
En Gaza miles de menores están desaparecidos bajo los escombros o quedaron sin referentes familiares, lo que dificulta la identificación exacta de todas las vítimas.
UNICEF calificó este conflicto como una «guerra contra los niños», señalando que la cifra de menores muertos en Gaza en meses superó al de cualquier otro conflicto global en años recientes.
Desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, el número de niños asesinados en la Franja de Gaza superó los 20.000, según los datos más recientes de organizaciones como Save the Children e informes de agencias de la ONU.
En Gaza 56000 niños perdieron a uno o a ambos progenitores como consecuencia directa de la agresión militar israelí.
En Gaza se denuncian violaciones y torturas, como el uso de cigarrillos para causar quemaduras en menores. Diversos niños liberados de centros de detención israelís relataron sufrir torturas físicas y psicológicas durante su custodia.
La ONU acusó al ejército israelí de violar los derechos de los niños a una escala «masiva» y sin precedentes.
Los maltratos físicos a menores en Gaza están siendo documentados para su posible oficialización como crímenes de guerra, aunque no hace falta oficializar el genocidio para condenar a los genocidas.
Save the Children y UNICEF alertan sobre la destrucción de la infancia en Gaza donde más de un niño muere cada hora.
Por lo menos 180 niñas perdieron la vida tras un bombardeo de los EEUU contra el centro educativo Shajareh Tayyebeh. Las niñas fallecidas tenían entre 7 y 12 años. Organismos como UNICEF y la ONU denunciaron la brutalidad del ataque.
André Abeledo Fernández

