El presidente de Argentina, Javier Milei volvió a ratificar su respaldo total a Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán, iniciada tras la agresión conjunta ejecutada el pasado 28 de febrero.
“Apoyo total y absolutamente el accionar de Estados Unidos e Israel”, señaló a un medio español el mandatario argentino, quien días atras declaró a la República Islámica de Irán como enemiga y se definió a sí mismo como «el presidente más sionista del mundo«.
Milei justificó la intervención bélica al definir a Israel como el «bastión de Occidente» y “la piedra angular de la cultura judeocristiana”, mientras sostuvo que el conflicto va más allá de lo territorial y se convierte en una disputa de valores.
“Israel es un Estado que acepta convivir con otros estados. Irán no acepta convivir con Israel. Lo quiere exterminar”, aseveró el presidente de ultraderecha.
“A mí no me importa lo que diga la prensa internacional socialista y las aberraciones y mentiras que dicen acerca de Bibi Netanyahu”, añadió, defendiendo al primer ministro israelí, sobre quien pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por cometer crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en la Franja de Gaza.
La tensión entre Argentina e Irán ha ido en aumento luego de que la semana pasada el Gobierno argentino declarara al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista y declarar persona non grata al encargado de negocios iraní, Mohsen Soltani Tehrani, quien fue expulsado del país por decisión de la Cancillería.
El mandatario vinculó su política exterior con la seguridad nacional, culpabilizando sin pruebas a Irán de los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA. El 17 de marzo de 1992 un ataque con coche bomba destruyó la embajada del Estado de Israel en Buenos Aires, con un saldo de 29 muertos y más de 200 heridos, mientras que el 18 de julio de 1994 otro atentado demolió la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), causando 85 víctimas fatales y más de 300 heridos.
El Gobierno Nacional oficializó la inscripción de la Guardia Revolucionaria de Irán en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), al alegar que representa una amenaza para la seguridad nacional.
Según analistas y dirigentes políticos argentinos, las declaraciones de Javier Milei quiebran el principio de neutralidad que ha regido históricamente la política exterior argentina, además de representar un riesgo para el país y plasmar un nuevo gesto de alineamiento y subordinación total hacia Estados Unidos e Israel.

