
Ambas sesiones estuvieron encabezadas por el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel y el secretario de Organización del PCC, Roberto Morales.
Como antes en Pinar del Río y Artemisa, la víspera los militantes de las dos provincias orientales analizaron los acuerdos del XI Pleno del Comité Central y debatieron los planes para promover el crecimiento integral territorial durante 2026.
Según reseñas publicadas en los diarios Granma y Juventud Rebelde, en sendas intervenciones Díaz-Canel, también primer secretario del PCC, instó a fortalecer la unidad popular «con los conceptos planteados por los líderes de la Revolución Fidel y Raúl».
Cuba necesita, aseveró, «una unidad que aliente el debate, la crítica responsable» y señaló que ella «no se construye sobre el silencio sino con la verdad».
Además, exhortó a «generar espacios constantes de participación del pueblo, sobre todo de los jóvenes» y exigió a los militantes aplicar métodos de trabajo que ponderen «el vínculo permanente con la base, escenario donde ocurren los principales procesos productivos y de servicios».
Por otra parte, «condenó el bloqueo recrudecido del gobierno de Estados Unidos, pero criticó las insuficiencias, trabas, demoras, formalismos y prácticas burocracias» que impiden el desarrollo del país.
Asimismo, el mandatario «retomó el concepto de que el PCC, «por su carácter único, tiene que ser el más democrático» y «tiene que preocuparse por los problemas de todos los cubanos».
En cada territorio, los integrantes del PCC deben ser ejemplo y sentirse responsables de la soluciones a todos los problemas, desde el compromiso, la entrega y la disciplina, señaló el jefe de Estado.
Con los realizados en Guantánamo y Santiago de Cuba continuó el proceso de plenos extraordinarios de los comités provinciales del Partido, los cuales, según las autoridades partidistas, «enfatizan sobre el papel del PCC en el escenario que vive el país».

