
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reiteró este lunes su condena a los ataques de las fuerzas israelíes contra el complejo de la Agencia para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), en la zona ocupada de Jerusalén Oriental.
La ONU denunció que los restos de esa sede, previamente demolida de manera ilegal, fueron incendiados intencionalmente, en un “intento continuo de Israel de desmantelar la condición de refugiados palestinos y borrar su historia”.
“Después de haber sido asaltada y demolida por las autoridades israelíes, la sede de la UNRWA en la Jerusalén Oriental ocupada ha sido ahora incendiada”, afirmó la agencia en un comunicado.
“No hay límites al desafío a las Naciones Unidas y al derecho internacional en los territorios palestinos ocupados”, manifestó la organización al añadir que “la condición de refugiado [palestino] debe resolverse mediante una solución política genuina, no con actos delictivos”.
Asimismo precisó el organismo que el incendio provocado en la sede de la UNRWA en Jerusalén Oriental el sábado es el segundo ataque de este tipo en dos años, mientras que en mayo de 2024, una turba de israelíes, al grito de “Quemad las Naciones Unidas”, intentó incendiar el complejo, en una acción que fue condenada internacionalmente.
El pasado 20 de enero, soldados israelíes entraron al complejo de UNRWA, acompañados por autoridades locales y nacionales, y comenzaron a demoler los edificios, mientras que el Comisionado de la agencia condenó la demolición llamándolo “un ataque sin precedentes” y “un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al derecho internacional”.
Por otro lado, más de 380 empleados de UNRWA fueron asesinados en Gaza y más de 300 locales de la agencia han resultado dañados o destruidos en los últimos dos años de campaña genocida israelí. A esto se suma que la legislación interna israelí ha expulsado efectivamente al personal internacional de UNRWA del territorio palestino ocupado.

