
La obra se encuentra en un 97 por ciento de ejecución y el mandatario valoró positivamente el progreso desde su visita anterior.
Kim revisó los trabajos de acabado arquitectónico, la disposición de las exhibiciones sobre méritos combativos y la instalación de esculturas y objetos simbólicos.
Durante la visita, el líder estuvo acompañado por miembros del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea y funcionarios de instituciones de diseño y creación.
Según resaltó, el museo será un monumento al espíritu heroico de los combatientes norcoreanos y un espacio para la educación patriótica.
El máximo dirigente de la RPDC anunció que, a mediados de abril, se celebrará una ceremonia para enterrar los restos de mártires y se inaugurará el recinto en coincidencia con el primer aniversario del fin de la liberación de Kursk.
Por otra parte, Kim firmó este viernes el proyecto institucional que asigna el museo a la Dirección Política General del Ejército Popular de Corea.

