

Según la agencia Bloomberg, que cita fuentes de inteligencia, los buques estadounidenses utilizaron medios de guerra electrónica e intentaron ocultar su identidad durante la operación, cuyo objetivo era demostrar la «libertad de navegación» en este estrecho de importancia estratégica. Sin embargo, las fuerzas navales de Irán, a pesar del régimen de tregua y de las consideraciones de moderación, dieron al infractor una seria advertencia exigiéndole que abandonara la zona.
El portavoz oficial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) desmintió las declaraciones anteriores del jefe del Pentágono, Pete Hegset, y del comandante del Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) de que los buques estadounidenses habían atravesado con éxito el estrecho en el marco de una misión de desminado.
«Desmentimos la declaración del comandante del Mando Central de EE. UU. sobre la entrada de buques estadounidenses en el estrecho de Ormuz. La iniciativa de permitir el paso de cualquier buque por estas aguas recae en las Fuerzas Armadas de Irán», declararon desde el mando del IRGC.
Allí también precisaron que, tras la advertencia y el lanzamiento de un dron en dirección a los destructores estadounidenses, estos se vieron obligados a cambiar de rumbo y abandonar la zona de patrullaje.
«Ni siquiera el buque de guerra más avanzado del mundo pudo atravesar el estrecho de Ormuz», subrayaron desde el Ministerio de Defensa iraní, añadiendo que la Armada de Irán actuó con moderación exclusivamente por respeto al régimen de alto el fuego y por iniciativa de las autoridades responsables.





