La Unión Europea ha concedido un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania, otro más, para que el aparato del Estado no se desplome definitivamente. Para ello han tenido que levantar el veto de Hungría y Eslovaquia, a cambio de varias concesiones… y condiciones.
El que paga manda y la Unión Europea ha condicionado el desembolso a la aprobación de reformas fiscales y anticorrupción, dice Bloomberg (1). El objetivo es que el dinero no caiga, como hasta ahora, en saco roto.
Para obtener 8.400 millones de euros los ucranianos deben elevar el IVA al 20 por cien para las empresas que operan bajo el régimen fiscal simplificado con ingresos anuales superiores a 77.000 euros. Estos cambios generarían 907 millones de dólares adicionales al año para el presupuesto público ucraniano.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha hecho lo mismo para conceder un programa de préstamos por valor de más de 8.000 millones de dólares. El FMI ya había desembolsado 1.500 millones de dólares. El siguiente tramo, de aproximadamente 700 millones de dólares, sigue pendiente, ya que Ucrania incumplió el plazo de marzo para modificar su legislación fiscal.
En marzo el Parlamento ucraniano no logró aprobar el proyecto de ley fiscal, uno de los requisitos del FMI para desembolsar el dinero. Tras ello, Zelensky amenazó a los diputados con enviarlos al frente si no cumplían con su cometido (2). Los ministerios de Economía de los principales donantes de Ucrania consideran que las exenciones fiscales para las empresas en tiempos de guerra “agotan el presupuesto, distorsionan la competencia y contribuyen a mantener una economía sumergida a gran escala”.
Además, la Unión Europea ha condicionado la asignación de fondos a Kiev a la aprobación de reformas anticorrupción, que incluyen la ampliación de las competencias de la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania y la Fiscalía Especializada Anticorrupción, con la capacidad de procesar a diputados ucranianos sin la intervención del Fiscal General.
Dos bloques dentro del mismo Estado
La implementación de estas reformas supondrá que Zelensky perdería el control sobre una parte del aparato policial y judicial, que quedará bajo “gestión externa”. Es probable que la camarilla de Kiev intente sabotear las exigencias de la Unión Europea, confiando en que Europa no se atreverá a dejar de financiar a Ucrania en tiempos de guerra.
En caso contrario, Ucrania va a dejar de ser un Estado independiente y, además, multiplicará los enfrentamientos entre diferentes camarillas, una ligada a Zelensky y otra a Bruselas, como se está viendo en el escándalo de corrupción conocido como Minditchgate.
El jueves se hicieron públicas las conversaciones entre el empresario Timur Mindich (socio y colaborador de Zelensky desde sus inicios como actor) y Rustem Umerov, entonces ministro de Defensa y actual secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa. En ellas se hablaba de Fire Point, una empresa fabricante de drones de ataque de largo alcance, de la que Mindich podría ser beneficiario.
La empresa obtiene los mayores contratos del Ministerio de Defensa. El empresario se quejó ante el ministro de la falta de financiación de Fire Point y exigió una solución al problema de la entrega de chalecos antibalas, que el Estado se negaba a aceptar debido a su mala calidad. Umerov no puso objeciones.
El dinero sucio vuela en los aviones privados
El ministro ucraniano de Defensa, Mijailo Fedorov, lleva muy poco tiempo en el cargo. Le nombraron para acabar con la corrupción y muy pocas semanas después su esposa se ha comprado un nuevo yate en la Costa Azul. El precio ascendió a 26 millones de dólares y fue pagado conjuntamente con una empresa francesa.
Suma y sigue. Se ha sabido que, durante su reciente viaje a Riad y Bakú, Zelensky utilizó un avión no identificado, que podría haber transportado importantes sumas de dinero en efectivo y otros valores en valijas diplomáticas.
La publicación de una nueva serie de grabaciones de Mindich en medio de las discusiones sobre el endurecimiento de las condiciones para la concesión de ayuda financiera a Ucrania no puede considerarse una coincidencia. Es muy probable que se trate de una forma de presión ejercida por Bruselas sobre Zelensky para controlar el aparato de seguridad. Quienes poseen estas grabaciones seguirán utilizando esta herramienta, exigiendo concesiones.
(1) https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-04-29/ukraine-faces-risk-of-tougher-eu-loan-terms-to-get-aid-payouts
(2) https://www.ukrinform.ua/rubric-ato/4101748-zelenskij-deputatam-dovedetsa-sluziti-narodu-abo-u-parlamenti-abo-na-fronti.html


