
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó esta jornada que tras bombardear Venezuela en enero pasado y derrocar a su presidente, Nicolás Maduro, EE.UU. «tomó el control» de esa nación suramericana y ha conseguido importantes réditos económicos, que le han permitido sufragar el costo de esa acción militar «unas 54 veces».
«Tomamos el control de Venezuela y ya hemos pagado la guerra unas 54 veces. […] Venezuela está prosperando y le va de maravilla. A nosotros también. Estamos ganando muchísimo dinero y estamos colaborando muy bien con Venezuela. Hubo un ataque. Derrocamos al [presidente Nicolás] Maduro, que era prácticamente la peor persona del mundo en aquel entonces. […]. Lo sacamos del poder. A su esposa [la diputada Cilia Flores] también, que era una figura importante», sostuvo el mandatario en un acto público.
Asimismo, hizo referencia al juicio que se les seguirá a Maduro y a Flores «por delitos muy graves» y deslizó que quizá se les puedan añadir cargos por «haber vaciado las cárceles» venezolanas en el territorio estadounidense, una acusación que ha formulado en repetidas ocasiones y para la que no ha presentado ninguna prueba.
Mejoras para las empresas estadounidenses
Seguidamente se refirió a los beneficios que, según sus palabras, habría traído consigo el desplazamiento por la fuerza del mandatario venezolano, consistentes en mejoras para la nación bolivariana a partir de las inversiones que trasnacionales estadounidenses como Chevron y ExxonMobil están llevando a cabo en interés de rehabilitar la industria petrolera local, fuertemente afectada por más de una década de duras sanciones estadounidenses.
«Ahora Venezuela está mejor que en muchos años. Y ExxonMobil y Chevron. Y creo que Chevron anunció hoy que va a invertir 18.000 millones de dólares en la reconstrucción de toda la infraestructura de sus yacimientos petrolíferos», dijo al respecto. A ello sumó que su país está «extrayendo millones de barriles de petróleo a la semana, que van a Houston» para ser refinados.
Las declaraciones del mandatario suceden a la visita que hiciera a Caracas el secretario de Energía de EE.UU., Christopher Wright, para la firma de varios contratos con Chevron, ENI y General Electric, el primer paso dado en el marco del acuerdo petrolero binacional alcanzado la semana previa con las autoridades venezolanas.
- El pasado viernes, Trump anunció en sus redes sociales que su Administración alcanzó un acuerdo petrolero con las autoridades de Venezuela, que calificó como «el mayor de la historia mundial». Aseguró que lo suscrito le garantiza a EE.UU. «el control mayoritario» de más de 65.000 millones de barriles de las reservas probadas de crudo venezolano –estimadas en unos 300.000 millones de barriles–, así como reponer la reserva estratégica estadounidense. «Es un regalo de Venezuela al pueblo de EE.UU.», aseveró entonces.
- Seguidamente, Rodríguez confirmó en un comunicado la firma del pacto y lo presentó como un resultado derivado «del fortalecimiento de la relación entre Venezuela y los Estados Unidos», que «facilitará un importante flujo de inversiones destinado a la recuperación y reconstrucción de infraestructura estratégica para el desarrollo» de la industria petrolera.
- Además, en un mensaje dirigido a la nación, Rodríguez detalló, entre otros asuntos, que el acuerdo tendrá una duración de 25 años, que le reportará al Estado venezolano ganancias estimadas en 209.335 millones de dólares –tomando como base un precio de 65 dólares por barril– y que Venezuela mantendrá la propiedad y la soberanía sobre sus recursos naturales.

