
Las concentraciones convocadas por ayuntamientos de casi toda España, impulsadas por la FEMP – Sección Española del Consejo de Municipios y Regiones de Europa- y arropadas por la derecha y la extrema derecha, no son más que un nuevo episodio de la farsa patriótica con la que las fuerzas más reaccionarias del Régimen del 78 pretenden ocultar su absoluta sumisión a los intereses del capital, además de su cobardía estructural frente al Reino de Marruecos y su nulo interés en relación a la soberanía territorial del Estado español.
La ineficacia del actual gobierno de progreso para gestionar la actual crisis en Ceuta debido a su subordinación a los intereses de la OTAN y su apuesta por Marruecos han llevado a la desesperación a miles de ceutíes, abriendo el paso al fascismo.
Esta sumisión del Estado español, y de cualquier gobierno sometido a los intereses de Washington y Bruselas, lleva a la clase obrera a un futuro de destrucción paulatina de todos los derechos y conquistas obreras conseguidas heroicamente si no es capaz de impedir su venta al mejor postor. Una forma para conseguir este objetivo es azuzar el odio entre la clase obrera, dividiéndola por su origen.
La cobardía de la derecha y la extrema derecha.
Mientras PP y Vox se llenan la boca con supuestas «defensas de la integridad nacional» y corean consignas contra el Gobierno, ninguno de estos partidos se atreve a señalar al verdadero responsable de la crisis: la dictadura alauita de Mohamed VI, que utiliza a miles de trabajadores desesperados como moneda de cambio en su estrategia geopolítica. La derecha y la ultraderecha, empleando el odio al migrante, les es imposible exigir la ruptura de relaciones con Marruecos ni denunciar las maniobras militares conjuntas «African Lion» que el ejército español realiza en el Sáhara Occidental ocupado. Simplemente son buitres que se aprovechan de la ineficacia del actual gobierno, escondiendo su gestión de catástrofes como la DANA o los incendios, para realizar convocatorias de odio contra el inmigrante.
Los monopolios españoles y sus intereses en Marruecos
Las razones por las que el Estado español, así como sus actuales gestores y los que aspiran a serlo, no rompen relaciones con Marruecos y es incapaz de gestionar la crisis política, social y humanitaria en Ceuta solo tiene un motivo: el capitalismo español tiene invertidos miles de millones de euros en Marruecos. Grandes monopolios como Inditex (Zara), Mercadona, El Corte Inglés, Acciona, Indra, Gestamp, Antolín, Repsol, Moeve (antigua Cepsa), CaixaBank, Barceló, Riu, Iberostar, Meliá, Boluda Corporación Marítima y CAF tienen cuantiosos intereses económicos en el reino alauita. El comercio bilateral supera los 23.000 millones de euros y más de 300 empresas españolas operan en el país magrebí, donde pagan salarios de miseria a los trabajadores y trabajadoras marroquíes. Estas corporaciones se lucran en la dictadura marroquí mientras sus gobiernos y partidos sistémicos callan y se someten a las reglas del juego que Marruecos impone. Ni una palabra de crítica a estos intereses, ni una exigencia de que las empresas españolas dejen de colaborar con la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. El silencio de la derecha, pero también del PSOE y Sumar, es cómplice.
La incompetencia del gobierno y la gestión de la crisis
El gobierno de PSOE/Sumar, lejos de gestionar la crisis con firmeza y serenidad, se ha limitado a trasladar inseguridad y confusión a los ceutíes y a los propios migrantes. Mientras el Ejecutivo asegura que «no hay indicios» de la implicación de Marruecos, la Policía española sostiene que la entrada masiva fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano. Esta contradicción evidencia la crisis del actual gobierno tratando de gestionar el Régimen del 78, así como la dependencia absoluta del Estado español respecto a la dictadura alauita y su nula voluntad de situarse al margen de las decisiones dictadas por la OTAN. El gobierno, atado de pies y manos por sus compromisos imperialistas, es incapaz de transmitir serenidad y de ofrecer una salida digna y contundente tanto a los ceutíes como a los miles de trabajadores migrantes que buscan escapar de la miseria generada por el imperialismo y el capitalismo. De los muertos, ni gobierno, ni oposición, ni los medios, ni la fiscalía, ni los jueces… ¡nadie se acuerda de ellos!
El Régimen del 78, la única causa de fondo
Todas estas contradicciones no son accidentales: son la expresión de la profunda crisis del Régimen del 78. Un régimen monárquico, heredero del franquismo, que ha hecho de la sumisión a los intereses del capital y de las potencias imperialistas su única razón de ser desde 1939. La monarquía borbónica, aliada histórica de los dictadores alauitas, sella una alianza que condiciona toda la política española a favor de Marruecos. La derecha y la extrema derecha, lejos de cuestionar este régimen, lo defienden a capa y espada mientras estimulan el racismo y la xenofobia para ocultar su propia complicidad. La socialdemocracia, también sitúa a Marruecos como un aliado fiable. Los dos dicen lo mismo con distintas palabras. La socialdemocracia, además, emplea una retórica antirracista para tratar de dar una salida a su ineficaz gestión, ocultando las causas profundas de su sumisión a los monopolios y el imperialismo
Conclusión: no es únicamente racismo, es sumisión imperialista y negocio del capital
Desde el PCPE queremos dejar claro que esta crisis no es, ni mucho menos, un problema exclusivo de racismo o de gestión fronteriza. Es, ante todo, un problema estructural de sumisión imperialista de todo el Estado español a los dictados de la OTAN y de la monarquía alauita, y responde directa y exclusivamente a los pingües intereses del capital monopolista español (desde Inditex y Repsol hasta las constructoras, los bancos y las grandes cadenas hoteleras) que esquilman Marruecos a costa de la soberanía de los pueblos trabajadores, tanto del pueblo saharaui como del propio pueblo marroquí oprimido por su dictador.
Por eso, la clase obrera y los pueblos no podemos caer en la trampa del odio al migrante. La solución no pasa por más vallas, más policía ni más discursos patrioteros, sino por la ruptura inmediata y total de relaciones diplomáticas, económicas y militares con el Reino de Marruecos, el reconocimiento oficial y efectivo de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como Estado soberano y pleno, y la denuncia de todos los acuerdos comerciales, pesqueros y militares que nos atan al régimen alauita. Mientras no se rompa con esa dinámica imperialista, mientras se siga priorizando el beneficio de las multinacionales sobre la vida de las personas, el Régimen del 78 seguirá alimentando la tragedia de Ceuta y del Sáhara Occidental, que, incluyendo a Melilla, son las últimas plazas de un vetusto colonialismo español que es necesario abordar sobre el derecho de los pueblos rifeños y saharauis y no sobre los intereses de la satrapía alauita y la OTAN.
Por otro lado, acaba un ciclo en el Estado español. 15 años, desde el 15M a los gobiernos de progreso, parece llegar a su fin. 15 años de sumisión del movimiento obrero a los intereses de las capas medias pseudo-radicalizadas. Es hora de romper en el interior del movimiento popular y del movimiento obrero con las formas de trabajo que esta etapa ha asentado: la militancia en redes, las movilizaciones espontáneas, el marxismo como categoría elitista y universitaria, la militancia como forma de encuentro social y no de construir herramientas para destruir al capital, etc. La crisis del actual gobierno, la crisis del actual Régimen del 78, hace que ahora la palabra militancia sea algo más que la distracción del rato libre y recupere toda la profundidad que tiene
Frente a la farsa patriótica de la derecha, la incompetencia del gobierno y la hipocresía de todos los partidos del régimen, la única salida es la ruptura con la Monarquía y y la lucha contra el Régimen del 78 y por la construcción de la República Socialista Confederal. Esta será la única forma de tener una política exterior soberana, antimperialista y al servicio de los pueblos.
¡Abajo el Régimen del 78!
¡Abajo la monarquía corrupta y parásita!
¡Por la República Socialista Confederal!
¡Reconocimiento inmediato de la RASD!
¡Ruptura con Marruecos!
¡Paz, techo y trabajo para todos los pueblos!
Comité Ejecutivo del PCPE
2 de septiembre de 2026

